¿Qué significa ser cristiano? IX: El temor del Señor

¿Qué significa ser cristiano? IX: El temor del Señor

¿Qué es el temor del Señor?

El temor del Señor es un estilo de vida donde del siervo, el discípulo intenta vivir una vida que agrada en todo a su maestro. La Palabra temor no hace referencia a miedo sino a respeto. Una persona que vive con temor de Dios vive una vida en la que todo lo que hace lo hace para agradar a Dios y se piensa dos veces lo que va a hacer si cree que esto puede ofender a Dios. Es la vida de un siervo Ro. 14:1-9ya sea que vivamos o que muramos, del Señor somos” el cual vive una vida que no le pertenece. Cristo compró nuestra vida con su sangre preciosa y ahora nuestra vida no nos pertenece, es cierto que seguimos vivos, que físicamente somos la misma materia que antes que ser salvos, pero la autoridad sobre nuestra vida no es nuestra. No nos regimos por nuestras ideas o filosofías de vida o por las de algún otro sino que nuestra manera de vivir, de caminar está en la Palabra de Dios, ella es nuestra guía ¿por qué es nuestra guía? porque su autor es nuestro Señor y dueño y por eso tenemos que comportarnos así. Entonces vivimos “obsesionados” con saber que quiere que hagamos y que no quiere.

Esto pasa tanto en lo privado como en lo público. No se trata de ser buenos religiosos Mt. 6:5-8 sino que nuestra vida no debe tener doblez, no debemos ser de una manera cara a los demás y de otra cara a Dios. Básicamente porque a Dios no se le puede engañar. Podemos aparentar algo que no somos ante la iglesia, ante nuestros amigos, ante nuestros profesores incluso ante nuestros padres pero ante Dios no hay manera de ocultarse. Estos religiosos judíos oraban no para dar gloria a Dios y alabarle sino “para ser vistos por los hombres” les gustaba lucirse y ser admirados, les gustaba que todos contemplasen lo cerca que estaban de Dios. El punto del argumento de Jesús no es lo que hacían, sino la motivación. Su motivación no era Dios, no era la necesidad de pedir, sino ser admirados por eso dice “ya han recibido su recompensa” porque la gente los admiraba. En cambio el siervo de Cristo ora y “está en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará” Dios actúa, no siempre como el que ora quiere, pero actúa. Lo que tienen que evitar no es orar en público ni orar en la sinagoga sino orar por la motivación incorrecta. Sea en lo privado o en lo público para el que teme al Señor Él es la prioridad no uno mismo.

Proverbios define el temor del Señor como “sabiduría de Dios” (1:7). Un discípulo temeroso de Dios busca en la Palabra su guía. Por eso es vital que maneje bien la Palabra de Dios, que la use, que la escuche, que la memorice. Esto lo hemos visto mucho cuando hablamos acerca de la obediencia.

Las personas temerosas de Dios también aborrecen el mal cuando tememos a Dios buscamos aquellos que Él busca y nos alejamos de aquello que le ofende a Él. Un ejemplo lo tenemos en Daniel el cual “Se propuso Daniel en su corazón no contaminarseDn. 1:8 no comer de la carne sacrificada a los ídolos, Daniel teme a Dios por eso busca en lo que hace, incluso en lo que come no ofenderle. No busca no comer carne pensando en lucirse él, todo lo contrario esto podría ser una piedra en su camino.

¿Qué es lo opuesto al temor del Señor?

Es el estilo de vida de aquellas personas que no les importa lo que Dios dice y menos lo que le ofende. En primer lugar son personas que desprecian la sabiduría y la instrucción. No quieren la sabiduría de Dios y su reacción ante ella no queda ahí sino que la desprecian, la tratan como algo de menos valor que a otro tipo de sabiduría. Esto es algo que pasa mucho en la día de hoy. Cuando la gente habla de la Biblia lo tienen por un libro que sólo personas mayores o con pocas luces obedecerían. Todo aquello que viene de Dios causa inmediatamente un rechazo como algo contagioso y que no se quiere relacionar con ello Hc. 17:16-34. Todo iba bien hasta que Pablo habló de la resurrección de Cristo entonces se burlaron y lo dejaron de lado. De la misma manera todo lo que digamos será aceptado, pero cuando nombremos a Dios o digamos que viene la Biblia existe un rechazo natural en todo lo que viene de Dios. Pero rechazar la sabiduría de Dios no nos exime de tomar decisiones y cuando hay que tomar no lo van a hacer en la sabiduría de Dios porque la han rechazado y esto les lleva a tomar malas decisiones 2 Ti. 3:16-17 nos enseña que sólo la Palabra de Dios nos capacita para tomar buenas decisiones.

Todo esto es como un castillo de naipes, en el momento de que uno falla todo se viene abajo. Falla el temor del Señor, entonces falla la confianza en la sabiduría de Dios entonces toman malas decisiones y esto lleva a que los años sean cortados (Prv10:27) la idea de los proverbios no es dar verdades universales que ocurren siempre sino que como los refranes explican la norma. Lo normal de las personas que toman malas decisiones es que estas le lleven a morir antes. Ejemplos claros los tenemos con las drogas y el alcohol. Por algún motivo las personas que toman drogas y las que beben por adicción suelen morir antes. De la misma manera el texto explica que las personas que temen al Señor se le alargan los días. Esta es una idea que se repite en la Biblia (Prv. 3:2-4) la bendición de Dios para aquellos que le temen es que su vida tendrá mas vida. Esto es lógico porque Dios es el Dios de Vida. Jesús se define a sí mismo como el camino la verdad y la Vida. No sólo la vida eterna también la terrenal. Cuando Él estuvo en la tierra era el único que tenía el poder para resucitar muertos, tiene poder sobre la vida.

No sólo son recortados sus años de vida sino también la calidad con que viven esos años Viven en turbación (Prv15:16) incluso aquellos que han logrado el éxito en la vida en la tierra no pueden vivir en paz porque la paz es de Dios y sólo en él podemos obtenerla. Vemos por ejemplo a los políticos que fueron corruptos, donde algunos de ellos tienen que ser puestos en escarnio público cuando tienen que pasear camino a los juicios.

¿Cuáles son los beneficios en la vida del temor del Señor?

             En contraposición con aquellos que desprecian el temor del Señor los días de estos se multiplicarán (Prv. 10:27) Dios los cuida de los peligros del pecado. No es que todos aquellos que temen a Dios no mueran es que Dios los libra de la muerte. Esto lo podemos ver en como cuando el pueblo de Israel temía a Dios y lo adoraba Dios estaba con el pueblo y este prevalecía contra sus enemigos. En cambio cuando el pueblo rechazaba a Dios los entrega en manos de sus enemigos y son atacados por ellos, tienen guerra y los matan. Se expresa de otra manera en Prv. 14:26-27 donde se dice que Dios es una fuente de vida que nos ayuda a evadir los lazos de muerte. Aquellas cosas que nos llevan a la muerte. El temor del Señor es un elementos preventivo. Esto está relacionado con lo siguiente que se nos dice acerca del beneficio del temor del Señor.

Además cuando tememos a Dios Él nos protege en toda circunstancia Sal. 91hay confianza segura y a sus hijos da refugio”. La vida de Daniel o de José son ejemplos de ello donde a pesar de que el enemigo quisiera hacer daño y temporalmente hace daño al que teme al Señor pero Dios los protege y usa esta circunstancia para bien y para su plan (vendido por sus hermanos o en el foso de los leones). Aunque no lo veamos, aunque pensemos que estamos solos, cuando tememos a Dios y preferimos obedecerlo sobre lo que dice la sociedad o otras personas estamos bajo su protección, él nos cuida. Si desobedecemos estaremos como el resto de los que no temen al Señor bajo su irá y seremos castigados.

A través del temor del Señor el discípulo se aparta del mal (Prv. 16:6). No se puede servir a dos señores si hemos sido escogidos por Dios debemos apartarnos del mal y es a través de la obediencia de su Palabra como hacemos esto Salmo 119:9-16.

              Conclusión

La vida de un discípulo es una vida que se vive en el temor del Señor. Como siervo suyo buscando sus intereses en cada momento. Sabiendo que nuestras vidas ya no son para vivirlas para nosotros sino para vivirlas para aquel que nos ha comprado con su sangre. No siendo ignorantes de la Palabra de Dios, no despreciándola para buscar otro tipo de sabiduría sino amándola, oyéndola, poniéndola en práctica en nuestra vida. Sabiendo la importancia de fundamentar bien nuestras decisiones para que lo más importante, que es la voluntad de Dios, se cumpla.

De esta manera podemos vivir tranquilos incluso en mitad de la tormenta más dura porque Dios cuida de nosotros. Como la casa que se ha fundamentado en la roca que resistes el enviste de las olas. Como José en Egipto, como Moisés en el desierto, como Daniel en el foso de los leones, como Jesús cuando fue tentado prefirieron sufrir antes que desobedecer a Dios.

Un cristiano es un discípulo temeroso de Dios.

Manifestando a Cristo (Jn. 14:22-24)

Manifestando a Cristo (Jn. 14:22-24)

Durante la última cena nos encontramos en un momento de confusión para los discípulos. En las últimas semanas Jesús a anunciado su muerte hasta en cuatro ocasiones algo extraño, piensan sus discípulos porque tenían una concepción errónea de lo que era el reino de Dios. Además los discípulos se habían peleado entre ellos por quien era el mayor (Lc. 22:24-30) esta discusión los había llenado de orgullo hasta tal punto que nadie cogió el lugar del siervo más humilde para limpiar los pies de los demás con lo cual Jesús tuvo que coger este sitio lo que provocó una humillación más. Además Jesús anuncia que alguno de los que está allí lo va a entregar (Jn. 13:21-30) y Pedro lo negará hasta en tres ocasiones (Jn. 13:36-39). Ahora Jesús se encuentra explicándoles que Él se va a ir y que se vuelve con su Padre (Jn. 14) Todo esto hace que los discípulos de Jesús esté en un estado de perplejidad por eso Jesús usa este capítulo 14 para transmitirles confianza. Jesús les confirma que se irá pero volverá, que no les dejará huérfanos sino que enviará a un consolador que les acompañe para siempre.

sdj_predicaalnocreyente_01La pregunta de Judas está muy relacionada con el concepto de Reino de Dios que tenían los judíos, que era un reino como los del mundo, era un gobierno político donde se lograría la independencia de Israel y la restauración del reino de David con sus fronteras como Dios, creían ellos, había prometido. Ahora que ellos reconocen que Jesús era el Mesías este anuncia que se va a ir.

Entonces Judas va a realizar una pregunta humanamente muy lógica. ¡Qué mejor que el propio rey para anunciar la llegada del reino!. “Judas le viene a decir que si quieres que el mundo conozca que ha llegado el reino de los cielos porque te vas, no sería mejor quedarte y así que escucharan de tu propia boca esta buena noticia”. No es la primera vez que a Jesús le hacen esta pregunta. Cuando iba a llegar la fiesta de los Tabernáculos los hermanos de Jesús, hijos también de María, le dijeron que subiera a Judea y que hiciera allí las obras que estaba haciendo en Galilea argumentando que “nadie hace nada en secreto cuando procura ser conocido en públicoJn. 7:4 pero Jesús desestima su propuesta argumentando que su tiempo no ha llegado. El reino de Dios no se mueva bajo los mismo parámetros que el mundo, eso ya ha quedado claro en el sermón del monte donde no son los poderosos los bienaventurados sino los humildes, los que lloran, los ávidos de justicia siguiendo la lógica del reino, ahora Jesús explica que en el reino de Dios la manifestación de la llegada del Mesías no la va hacer el Mesías directamente sino aquellos que le aman.

Esta va a ser la respuesta de Jesús. Puede parecer que Jesús esté evitando la respuesta repitiendo algo que ya dijo anteriormente, la respuesta nos puede parecer que no es clara. Pero si estamos atentos a las palabras de Jesús podremos entender lo que está diciendo. Jesús les responde que sí se va a manifestar al mundo pero no de la manera que ellos esperan o consideran que fuera la mejor sino que Cristo se manifiesta al mundo a través de las vidas de los que le aman. Más adelante Jesús ampliará la definición diciendo que le serán testigos “me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra” Hc. 1:8  donde les explicará que son ellos 11 los que tienen que ir por el mundo predicando el evangelio del reino que predicaba Jesús, bautizando y enseñando a guardar los mandamiento de Cristo. Pero esto sólo lo pueden hacer las personas que aman a Cristo.

Entonces Jesús va a explicar quiénes son estas personas porque tienen la capacidad de mostrar a Cristo al mundo. Jesús vuelve a repetir la referencia a los que le aman. El tema del amor fue introducido por Jesús en 13:31-35 anunciando que el amor que tenían que tener entre ellos es el mismo que Jesús tenía por ellos. Ahora ante la pregunta de Judas Jesús va a realizar tres relaciones en cuanto a la persona que aman a Jesús.

Los que aman a Cristo guardan sus mandamientos.

Los que aman a Cristo son amados por el Padre.

Los que aman a Cristo reciben la morada del Padre e Hijo.

Esta es la razón última de porque pueden mostrar a Cristo porque Cristo mora junto al Padre en ellos. Así que cada persona que dice amar a Cristo tiene que entender la responsabilidad que tiene en su vida de manifestar a Cristo allí donde se encuentra. Jesús plante una descripción de estos creyentes que dicen amar a Cristo. Estas tres características no pueden ir separadas no se puede decir que amas a Cristo si no guardas sus mandamientos y no puedes ser amado por el Padre si no guardas los mandamientos del Hijo porque significaría que no amamos al Hijo.

La primera característica de aquel que manifiesta a Cristo es que guarda su Palabra: Este es un concepto que Jesús ya había recalcado y seguirá diciendo en otras ocasiones como en 15:14. La obediencia a su maestro es un rasgo esencial del discípulo 2 Ti. 2:3-5 Pablo escribiéndole a Timoteo describe la vida de un cristiano como la de un soldado que sólo vive para agradar a aquel que lo llamó. ¿Y cómo la guarda? Cumpliendo diligentemente con su Palabra.

La palabra que aquí se traduce como guardar que en griego es τηρέω no solo significa obedecer sino guardar, velar por algo, vigilar, conservar, reservar, retener y proteger. La idea de Jesús no es sólo que la persona que ama a Jesús conocer su Palabra y la pone en práctica sino que retiene sus mandamientos, vela por ellos para que no sean distorsionados por falsas enseñanzas, conserva la Palabra y se preocupa de transmitírsela con fidelidad a otros para que ellos también las guarden.

Hoy en día 2000 años después la manera que tiene el mundo de conocer a Cristo es a través de hombres y mujeres que aman a Cristo y que sigan predicando el evangelio del Reino, el mismo evangelio que predicaba Cristo. Romanos nos confirma que “todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo” pero también nos plantea tres preguntas “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?Ro. 10:13-14 La predicación es necesaria para la evangelización porque si no de qué manera puede una personas oír las buenas nuevas del evangelio. Sea en un lugar público, en la radio, en una iglesia o en una conversación es siempre a través de la presentación del evangelio la manera a través de la cual una persona puede llegar a conocer a Cristo y su salvación.

2 Ti. 2:1-2 Nos muestra un ejemplo de ello ya que hay incluidas hasta 4 generaciones de personas que oyen la Palabra, la guardan y la transmiten a otros. Lo que Timoteo debe transmitir a otros es la Palabra que oyó de Pablo, no lo que oyó en otro lado sino lo que oyó de la boca del Apóstol debe transmitir a hombres fieles los cuales deben ser fieles para oír el mensaje y transmitir a otros. Esta es la manera en que se transmite el evangelio a través del tiempo, aquellos que oyen la Palabra de Dios la guardan y la transmiten a otros. Cuando alguno la oye y la distorsiona realmente está deshonrando a Dios.

Si decimos que amamos a Cristo debemos ser discípulos comprometidos con guardar su Palabra, con conocer y obedecerla pero también con preservarla y enseñarla a otros. En contraposición tenemos al que no ama a Cristo cuya identificación es que no guarda la Palabra de Dios (v. 24) y por asociación tampoco es amado por el Padre ni recibe la morada del Padre y el Hijo. Da igual que se haya puesto la etiqueta de hombre piadoso, da igual las obras que haga, da igual el aprecio que el mundo tenga y da igual que el mundo lo considere un hombre o una mujer buenas porque si no guarda la Palabra de Cristo no le ama. El infierno está lleno de hombres y mujeres que han hecho muy buenas obras y piadosas y consideradas referentes en cuanto a bondad e integridad por el mundo. Pero si no ama a Cristo no puede guardar los mandamientos ni ser amados por el Padre ni tener a Padre e Hijo haciendo morada en su vida.

La segunda característica de la personas que manifiesta a Cristo es que es amado por el Padre: El amor es la relación natural entre el Padre y el Hijo. Cuando Jesús se bautiza Mt. 3:17 Una voz sale del cielo y dice “este es mi hijo amado de quien tengo complacencia” la palabra complacencia indica deleitarse, complacerse, estar contento o satisfecho con una persona. El Padre ve al hijo y lo ama se deleita en Él. Por otro lado el hijo ama al Padre Jn. 14:31 y por lo tanto obedece para que en esa obediencia sea evidente el amor entre ellos. El que ama a Cristo participa de ese amor un amor que lleva a amar y ser amado como Dios ama. Cuando somos reconciliados con el Padre a través de la obra de Cristo recibimos ese amor de Dios. La imagen es la del hijo pródigo. El cual cuando regresa a casa disfruta del abundante amor del Padre. El Padre no ha dejado de amarlo nunca, pero sólo cuando hay reconciliación el hijo pródigo puede disfrutar del amor del Padre.

Pero esto nos puede llevar a pregunta, ¿acaso no dice la Biblia que Dios ama al todo el mundo, incluido a los millones de pecadores que no le conocen?, Ro. 5:8; Jn. 3:16 nos dice que de tal manera amó Dios al mundo que dio a su hijo en sacrificio. Con lo cual entendemos que Dios ama a los pecadores y no quiere que se vayan a una eternidad de perdición. Tenemos que diferenciar, entonces, que aquí habla de un amor distinto. Existe un amor general de Dios por la creación, por el ser humano. El amor de Dios por la humanidad pecadora se muestra en el hecho de que Dios es misericordiosos al tener paciencia por la humanidad y no querer que los pecadores se pierdan Ro. 5:8Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”; 2 Pd. 3.9es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”. El amor general de Dios por la humanidad es ocasión para salvarse.

Pero ahora Jesús no se está refiriendo al amor general de Dios por la humanidad sino a un amor específico de Dios por aquellos que aman a Cristo Jn. 1:12-13 Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre” son amados como hijos algo que los inconversos no pueden ser. Aquellos que creen en el evangelio y aman a Cristo siendo reconciliados con Dios son considerados Hijos de Dios y reciben un amor por parte del Padre como hijos amados. No porque Dios nos ame más o diferente sino porque hay reconciliación y perdón de pecados. Aquellos que aman a Cristo, que son los que guardan sus mandamientos, son amados por el Padre como hijos. Con el amor que el Padre ama a Jesús.

El que ama a Cristo recibe al Padre y al Hijo: La palabra que aquí se una para morada es la misma que Jesús usa en el versículo 2 para referirse a la casa de su Padre donde hay muchas moradas donde llevará a los suyos para estar con Él. Así que el concepto es una residencia permanente.

Aquel que le ama recibirá al Padre y al Hijo que residirá en su vida de manera permanente. Este texto completa a toda la trinidad en la vida del creyente ya que en v. 16 Jesús iba a rogar al Padre que enviará al Espíritu Santo a la vida de sus discípulos. Ahora no sólo es el E.S. sino también el Padre y el Hijo.

La idea que Jesús quiere transmitir ya la ha dejado antes reflejada “¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os digo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí es el que hace las obrasJn. 14:10 Jesús quiere decir ahora que de la misma manera que el Padre ha estado con el Hijo acompañándolo y obrando a través de Él siendo manifestado por palabras y obras de Jesús aquel que ama a Cristo recibe durante toda su vida la compañía del Padre y del Hijo a través de la obra del Espíritu Santo guiándolo y manifestándose al mundo a través de su vida. Este es el punto a dones Jesús quiere llevarles. La respuesta a la pregunta. Cristo se manifiesta al mundo a través de la vida de aquellos que le aman. No es un hecho de incapacidad no es que Cristo no pueda expandir Su Reino y las buenas noticias sin el hombre. Dios no nos necesita para nada. Es su soberanía y Su gracia la que permite que seamos parte de Su Plan.

Esta es una verdad que debería llenarnos de gozo y hacernos temblar. Debería llenarnos de gozo porque que personas pecadoras que sólo merecíamos la muerte tengamos el privilegio de que Cristo se manifieste al mundo a través de nuestra es motivo para que estemos agradecidos a Dios por toda la eternidad. En la época de Jesús el recibir en casa a una persona destacada era motivo de honra en Lc. 7 tenemos la historia del centurión romano que tiene un siervo enfermos y cuando Jesús quiere ir a su casa la respuesta de este hombre es “Señor no soy digno de que entres bajo mi techo” es un honor tan grande que me doy cuenta de que no soy digno de tal hecho. De la misma manera deberíamos sentirnos nosotros personas no dignas de que un Dios todopoderoso y creador y de su Hijo Salvador hagan morada en nosotros.

Por otro lado nos debe hacer conscientes de nuestra responsabilidad de manifestar a Cristo, su evangelio y su reino, al mundo. Allí donde nos encontramos nosotros somos discípulos de un Maestro que nos ha mandado ir por el mundo haciendo otros discípulos (Mt. 28:16-30). La vida que un Hijo de Dios vive ya no la vive para el mismo sino para ser siervo de justicia, siervo de Cristo manifestando la urgencia por arrepentirse porque el reino de Dios se ha acercado.

Conclusión práctica

Deberíamos hacer una reflexión en nuestra vida: ¿Estoy manifestando a Cristo allí donde Dios me ha puesto? ¿Ven otros a Jesús a través de mi vida? Hc. 4:13reconocían que ellos habían estado con Jesús” veían sus vidas, las Palabras que habían hablado y la conclusión lógica es pensar que Jesús tiene alguna relación con ellos. ¿Es mi vida un reflejo de la obra de Cristo? ¿Cómo iglesia local grupo de personas que aman a Cristo, reflejamos a Cristo en nuestra comunidad, en nuestro pueblo? Cuando nos ven, nos oyen piensan de nosotros  “estos han estado con Jesús”. ¿Qué piensan nuestros vecinos de Cristo a través de nosotros?