¿Qué significa ser cristiano? III: El bautismo

¿Qué significa ser cristiano? III: El bautismo

Continuamos con el estudio sobre que significa ser cristiano basado en las palabras de Jesús en Mateo 28:16-20. Empezamos mostrando la autoridad de Cristo y su llamado a que seamos discípulos.

Bautizándolos en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo (v. 19): Debido a la construcción gramatical podemos pensar que se debe enseñar después de ser bautizado y no es así. Bautizar y enseñar son dos actividades coordinadas una a la otra pero subordinadas a haced discípulos. Esto significa que los discípulos se caracterizas por ser bautizados y ser enseñados en la Palabra de Dios. Por medio de ser bautizados y enseñados una persona llega a ser discípulo de Cristo.

Bautismo

La primera etapa de la vida del discípulo, el bautismo, se caracteriza por dos elementos el arrepentimiento y  recibir la Palabra (Hc. 2:38-41) no pasa mucho tiempo desde que Jesús les dijera que tenían que hacer discípulos y ahora vamos a ver un claro ejemplo de arrepentimiento y recibir la Palabra. Que realmente son el mismo, porque para poder arrepentirse primero hay que oír la Palabra de Dios. Después de la venida del ES en pentecostés Pedro ha predicado a un gran número de judíos que se encontraban en Jerusalén de paso y que pertenecían a distintos lugares del imperio Romano. Muchos de ellos se convierten, unos tres mil, entonces le preguntan a Pedro ¿qué haremos? (v. 37) la respuesta es arrepentíos y sed bautizados. Algo inmediato  pero consecutivo. No se puede bautizar sin antes haber un arrepentimiento del pecado. Sin antes darnos cuenta de que nuestra situación era de bancarrota espiritual. Somos pecadores merecedores de la ira de Dios por nuestro pecado, somos pecadores incapaces de salvarse a sí mismos, las buenas obras no salvan, las religiones que inventamos no salvan, las riquezas que podamos acumular no nos libran de presentarnos el día de nuestra muerte delante de Cristo y ser declarados culpables y ser arrojados a lago de fuego que está preparado para Satanás. Pero por misericordia y por gracia Dios ha preparado un sustituto para nuestro castigo, Dios no elimina el castigo porque es Justo y sería una injusticia que el delito quedase sin castigo, pero aquellos que nos arrepentimos de nuestra vida, de lo que hemos hecho y miramos a Cristo el cordero que muere por nosotros recibimos un regalo. Este regalo es una declaración de justicia. Nosotros somos declarados justos a los ojos de Dios y Cristo es declarado culpable pagando por nosotros en la cruz del Calvario. Desde ese momento ya no vivimos una vida esclavos del pecado sino de servicio a Dios somos discípulos de Cristo, viviendo de ejemplo y Palabra.

Entonces si tú crees esto ya estás preparado para bautizarte para ser bautizado no en cualquier ideología sino en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Bautizarse en el nombre de alguien es identificarse con esa persona. En la época de Jesús, era muy común que los maestros bautizasen a sus discípulos como un rito de iniciación en su grupo era una manera de identificarse como seguidor de esa persona. Con Cristo el bautismo no es sólo una manera de identificarse con nuestro Señor Jesucristo sino con su Padre quien planeo la salvación desde antes de la fundación del mundo y con su Espíritu Santo que nos guía en nuestro día a día.

Continuará….

Bienaventurados II. Mt 5:1-12

Bienaventurados II. Mt 5:1-12

Hace unas semanas empezamos un estudio sobre las bienaventuranzas en Mateo en el capítulo 5.  Donde vimos las cuatro primeras de ellas.

En capítulo 5 empezaba con la descripción de cómo son las personas que pertenecen al reino de Dios. Llegábamos a la conclusión de que no eran una lista de tipos de personas, no hay 8 grupos de personas aquí nombradas sino que son actitudes que todos deberíamos desarrollar en nuestra vida.

Jesús inicia entonces un discurso con los preciosos dichos que han llenado de consuelo y aliento a los angustiados a través de los siglos. El cual empieza con este enfático “Bienaventurados”. No se puede cuestionar el marcado énfasis de esta palabra que viendo sus usos en el A.T. como en el Sal. 32:1 podemos entender como un llamado a gozarse en Dios a través de una experiencia humana. En el salmo de David el bienaventurado era el que experimentaba su transgresión perdonada, su pecado cubierto. Aquí lo será el que en mitad de un mundo pecador que va en dirección opuesta decide actuar según los parámetros de un reino que no es de este mundo.

A partir del versículo 7 vamos a estudiar las cuatro últimas bienaventuranzas.

Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia (v. 7): Ahora Jesús nombra a los misericordiosos. Misericordia es compasión de aquellos que tienen una necesidad, aunque no lo sepan. Jesús es el ejemplo de esta misericordia Mt. 9:36Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor”. Estas personas puede ser que nunca hubieran pensado que estaban desamparadas, algunas de ellas como el joven rico estaban muy seguros de estar amparados ante el futuro. Pero Jesús ve su realidad espiritual y siente compasión de ellas.

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 Bienaventurados los misericordiosos porque ellos alcanzarán misericordia

Misericordia implica una parte de conocimiento y otra de acción. Como estudiamos con Jesús en la última cena. Los misericordiosos ven la necesidad existente, tienen compasión de las personas y suplen, dentro de sus capacidades, las necesidades de estas personas. Jesús tenía compasión de las personas, tenía misericordia de ellas por eso, las alimentaba, les enseñaba, las corregía y también las salvó.

Jesús dice de estas personas misericordiosas que será bienaventuradas porque ellos recibirán la misma misericordia. Se está refiriendo a Mt. 25:34-36Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la fundación del mundo. 35Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; fui forastero, y me recogisteis; 36estuve desnudo, y me cubristeis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a mí” Llegará el día que Jesús juzgue todas las cosas en la vida de los seres humanos, que tengamos que rendir cuentas ante nuestro Dios. Y se nos dice aquí que estas personas, representadas por las ovejas Jesús les abre la entrada en el reino preparado para vosotros por la misericordia que mostraron a aquellos que lo necesitaban. En cambio a los cabritos los manda al fuego eterno debido a que no mostraron esta misericordia.

Esto puede parecernos que es una entrega de premios a los méritos que ha realizado cada uno en esta vida. Pero realmente Jesús está constatando una realidad en la vida de los seres humanos. Aquellos que han sido salvos, que han disfrutado de esta misericordia de Dios en sus vidas deben desarrollar misericordia en sus vidas hacia los que les rodean. Es marca diferencial de aquellos que pertenecen a Dios. Recibiste misericordia, debes ser misericordioso. Y de nuevo aparece aquí esta dualidad de ver la necesidad y actuar “tuve… y me disteis” la misericordia es práctica, no puede haber misericordia teórica, no nos podemos quedar en sentir pena o compasión, para que haya misericordia en necesario que actuemos.

Además es una misericordia que no espera nada a cambio. Estas ovejas cuando le daban de comer o beber a los necesitados no pensaban en Jesús, se extrañan porque no asocian aquella misericordia a lo que ahora reciben. La misericordia se hace pensando en aquel a que ayudamos.

Entonces estas personas que han disfrutado de la misericordia de Dios usan esa misericordia con los que les rodean y reciben misericordia el día del juicio.

Bienaventurados los de limpio corazón porque ellos verán a Dios (v. 8): Este sexto grupo de bienaventurados tienen la promesa de ver a Dios. La condición parece imposible porque es necesario para ellos que sean limpios de corazón. Alejados del pecado. Esta es una referencia a Sal. 24:1-6¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo?

El limpio de manos y puro de corazón” las manos es con lo hacemos las cosas denotan nuestras acciones y el “puro de corazón” muestran sus intenciones, las cuales no son pecaminosas sino sinceras. David lo apuntilla diciendo “el que no ha elevado su alma a cosas vanas” (v. 4) el que no lo ha entregado al pecado. Elevar es la idea de ofrendar de presentar algo a alguien estas personas no han presentado sus vidas a cosas sino que se la ofrecen a Dios.

Nadie puede ser limpio de corazón excepto aquella personas que ha sido lavada del pecado. Jesús se lo dice a Pedro “sino no tendrás parte conmigo” (Jn. 13:8) Jesús lava los pies a los Doce pero habla de la cruz. La única manera de tener comunión con Cristo es a través de ser limpios por su sangre. Cuando tenemos esta comunión con él es ahí cuando podemos ver a Dios ¿cómo? “el que me ha visto a mí ha visto al padre” (Jn. 14:9).

Levítico es un libro que nos muestra, entre otras cosas, todo lo que el sumo sacerdote tenía que hacer para poder entrar en la presencia misma de Dios, en el lugar santísimo. Debía ofrecer sacrificios por sí mismo antes de poder ofrecer sacrificios por el pueblo. No podía entrar con pecado en aquí lugar bajo pena de muerte, que es lo que le ocurren a los hijos de Aarón Lv. 10:1 ¿Por qué?  Porque la santidad de Dios así lo exige. Dios es santo, apartado del pecado y la única manera de acercarse a él es a través de vidas limpias.

Con las muerte de Cristo el velo del templo se rasgó permitiendo la entrada en este lugar ya no a través de un sacerdote humano pecador Hb. 4:15 sino a través de un sumo sacerdote compasivo. El velo del templo se rasgó y nos permite la entrada pero la santidad de Dios no ha cambiado. El Dios santo que moraba en el lugar santísimo sigue siendo igual de santo y es necesario presentarse con esa santidad en nuestras vidas.

Bienaventurados los pacificadores porque ellos serán llamados hijos de Dios (v. 9): Pacificadores significa los que buscan la paz. Este sigue siendo una virtud humana buscada hoy en día [Ilustración: Mediadores]. Pero si cogemos esta lista de bienaventuranzas vemos que todas ellas están relacionadas con Dios. Los pobres de espíritu ven su necesidad ante Dios, los mansos buscan obedecer la voluntad de Dios, los misericordiosos reciben la misericordia de Dios, etc…

Así que cuando hablamos de pacificadores no nos referimos a seres humanos que ponen paz entre seres humanos. Personas que intermedian entre conflictos humanos. Sino que nos referimos a personas que median en el conflicto más antiguo que conoce el ser humano entre el Santo y Justo Dios contra el culpable pecador Ro. 5:6-11 Pablo explica que como pecadores somos por naturaleza enemigos de Dios. Dios nos trata como culpables pendientes de condena. Pero Dios ha amado al mundo pecador Jn. 3:16  y no quiere que seamos castigados eternamente por nuestro pecado por lo cual envía a su hijo a morir por nosotros en la cruz.

Los que somos salvos por Cristo no sólo nos convertimos en miembros de este reino sino que ahora se nos encarga el ministerio de anunciar a otros la salvación de Dios 2 Cor. 5:16-21somos embajadores” somos representantes de Dios que claman “reconciliaos con Dios” arrepentíos y volvamos a Dios para que haya paz con él. Porque cuando alguien se arrepiente y se reconcilia con Dios es lo que obtiene, paz con Dios.

Cuando anunciamos el evangelio, lo que somos es pacificadores. Anunciadores de la paz que Dios ofrece al mundo a través de Cristo. Cuando esto ocurre Jesús dice que quedamos retratados, como hijos de Dios.

Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos (v. 10-12): La última bienaventuranza pertenece a un grupo que no puede elegir. Aquellos los cuales son perseguidos. El v. 10 nos explica la bienaventuranza y el v. 11 nos explica cómo afrontarla, cuál debe ser nuestra actitud ante ella.

Jesús primero explicar que seres bienaventurados cuando seamos perseguidos. La razón de ellos es que el reino de Dios nos pertenece. Pero Jesús matiza, algo que no ha hecho con las otras bienaventuranzas. El resto de la bienaventuranzas ocurren siempre que cumplamos la condición en este caso la bienaventuranza ocurre cuando somos perseguidos por algo en concreto, por la justicia de Dios. En el mundo en que vivimos hay muchos mártires, muchas personas que mueren por sus ideales, por pertenecer a grupos perseguidos. Pero el mero hecho de que seas atacado por tus ideales no convierten a estos en verdaderos, porque tu causa sea perseguida no la convierte en justa. Sólo cuanto somos perseguidos, atacados por la causa de Dios es cuando seremos bienaventurados.

Jn. 15:18-19 No somos del mundo” Jesús explica que cuando él se vaya sufriremos persecución en el mundo en que vivimos de la misma manera que Él sufrió persecución. Jesús es directo en este sentido. Os aborrecerán igual que lo han hecho conmigo. El mundo nos despreciará no porque nos odie a nosotros no porque nos considere una amenaza sino por nuestra unión con Cristo.

Es en ese momento donde podemos sentirnos bienaventurados porque el reino de Dios nos pertenece porque pertenece a Cristo. Ser perseguido ser rechazado del mundo es una señal de pertenencia a Cristo. Los profetas fueron perseguido en el A.T. los Apóstoles perseguidos en el N.T. nosotros seremos perseguidos de la misma manera.

En el v. 11 nos explica un poco más detenidamente como será esta persecución “nos vituperarán” seremos insultados por causa del evangelio. “Perseguirán” y la palabra perseguir significa buscar con intención de hacer daño. “Hablarán toda clase de males contra vosotros mintiendo” como no hay nada de que acusarnos tendrán que mentir para señalarnos. Cuanto todo esto ocurra y ocurrió, ocurre y ocurrirá debemos estar gozosos. Debemos no perder el gozo. Porque nuestro gozo no está en cómo nos traten los demás sino en que pertenecemos a Cristo.

Estas son las segundas cuatro bienaventuranzas. Son los valores del lugar donde pertenecemos, de ese reino del cual decimos formar parte. De ese reino el cual esperamos su manifestación futura. Los domingos tomamos del pan y del vino para recordar, recordamos un pasado en Gólgota pero también recordamos una promesa que él volverá para traernos el reino de los cielos, para consolar a los que lloran para saciar a los que tienen hambre y sed de Su justicia. Para traer misericordia, para mostrarnos a Dios y llamarnos hijos de Dios.

Siempre preparado.


Los lemas, son frases que nos resumen las actitudes de las personas que las profesan. Pueden ser revolucionarios como el que tenía el Che “prefiero morir de pie que vivir de rodillas” o pueden ser definitorios de cual es el nivel de entrega de las personas que lo siguen como el de la guardia civil “todo por la patria”. Hay uno que es especial por pertenecer a uno de los grupos más conocidos en el mundo que los Boys Scouts y es el de “siempre preparado” que quiere decir que un miembro de este grupo tiene como lema de vida estar preparado en cualquier momento para cumplir la función que debe hacer. Es un lema interesante porque nos habla de una actitud interna que nos obliga a esforzarnos aún cuando no tenemos oposición ninguna.

Estar preparado es una tarea diaria y que no muestra sus frutos hasta que la situación lo requiere. La Biblia nos muestra en Mt. 2:1-12 a un grupo de hombres que se estuvieron preparando para algo que iba a ocurrir o más bien para alguien que iba a venir.

Esto textos de Mateo nos presenta una situación incómoda, por lo menos para los habitantes de Jerusalén. Pero también nos presentan a estos personajes, unos magos de oriente que se acercan a Jerusalén. Una historia de 12 versículos sin nombres ni orígenes, solo de oriente pero que perdura como una de las fiestas más importantes hasta hoy en día.

¿Pero que lleva a estos hombre a cruzar oriente próximo hasta llegar a Jerusalén?

Una convicción basada en las palabras de Dios (v. 2):

            Los Magos llegan con una pregunta clara ¿Dónde está el rey de los judíos?. Mientas que los propios judíos no saben nada del asunto. Es cuanto menos curioso que el pueblo que esperaba al Mesías se quede fuera de juego cuando unos extranjeros llegan para interesarse por el salvador del pueblo.

Aquí vemos la primera característica de los Magos, eran personas que se habían preparado para la llegada del Mesías a través del estudio de los profetas que hablaban de este Mesías. Probablemente estas personas eran sabios zarotristas de Persia, cuyo conocimiento de las Escrituras hebreas viniera de tiempos de Daniel que era muy conocido por tener el poder de Dios (Dn. 5.11). L fama de Daniel como sabio había perdurado y estas personas seguro que tenían acceso a sus escritos y otros de los profetas del A.T. Estas personas había estudiado diligentemente las Escrituras hasta informarse de que nacería un Mesías del pueblo, el rey de los judíos. Se habían preparado para ello. Así que su preparación nace de un estudio de la Palabra de Dios.

La alegría de las promesas cumplidas (v. 10):

Una de las muestras más claras acerca de estar preparado para la llegada del Mesías es que cuando ocurre, cuando reciben la noticia esta les impulsa a ir a Junto ese niño que había nacido. Llevan tiempo esperando la noticia del nacimiento por eso cuando ven la estrella, no lo dudan deciden ir ellos mismos. Por los regalos que traen se nota que eran personas ricas, podían haber enviado a siervos que fueran a ver quién era ese. Pero la verdad es que fueron ellos mismo, tenían un gran deseo de ver al rey de los judíos. Esto se nota en el v. 10 cuando ven la estrella que por fin les muestra el lugar donde ha nacido el Mesías se llenan de gran gozo. El gozo de ver una promesa cumplida. El gozo del que espera y halla. Jesús mismo nos ilustra este gozo con dos parábolas, la del tesoro escondido y la de la mina. En ambas la personas que busca sabe que existe eso que busca por eso lo busca como mucho esfuerzo cuando lo halla hace una gran fiesta porque su alegría es muy grande.

En cambio cuando Herodes y los sacerdotes reciben la noticia, se turban (v. 3). Les queda mal cuerpo por la noticia de que había nacido un rey. Para Herodes este mal cuerpo viene del miedo de perder su posición de rey de lo judíos que tenía en ese momento.

Adoración (v.11):

Los Magos se acercan a Jesús en actitud de adoración. No vienen de turisteo a Jerusalén, vienen a adorar a rendir homenaje a un bebe. No por ser un bebe sino porque sabían que esa persona que había nacido realmente, era un rey. La actitud de los Magos desde un principio de reverencia y de adoración hacia ese niño que había nacido (v. 11).

La forma de acercarse a Jesús muestra lo que en su corazón había, en el de los Magos, personas muy sabias había reverencia ante un Dios que se hacía hombre y que merecía adoración por ello. En el corazón de los líderes religiosos había desconfianza porque tenían miedo de perder su posición ante el pueblo, en Herodes había ganas de eliminar a Jesús por miedo a perder su reino.

 

Podemos pensar que esto que le pasó al pueblo de Jerusalén le pasó a una nación que estaba de espaldas a Dios. Que nosotros somos distintos, pero verdad es que la situación en la misma. Vivimos en una sociedad que conoce a Jesús, conoce las palabras. Llevamos 15 días celebrando su nacimiento la llegada de estos magos de oriente que van a adorar a este niño. Pero la mayoría no espera que ese Mesías vuelva a venir. Porque hay una segunda vez (Jn. 14:1-3) la navidad ha pasado, los magos ya se han vuelto por otro camino a su tierra de oriente, el Mesías ha crecido, ha cumplido su función y justo antes de ir a esa cruz no da una promesa, de la misma forma que Daniel les dio esta promesa a aquellos Magos este Mesías que ha venido una vez va a volver a venir y ante esto me pregunto. ¿Cómo es mi vida ante esta realidad? ¿Cómo es mi vida vida ante la venida de nuevo de ese Mesías? ¿Que debe haber en ella?

Un corazón preparado (2 Pd. 3:8-18): Una de las cosas más importantes es tener nuestra vida preparada para su llegada. Estos Magos eran sabios que habían estado mucho tiempo estudiando, mucho tiempo leyendo comparando y buscando la dirección de Dios y Dios los guía. Porque al final no fue su inteligencia lo que les llevó a aquel lugar donde una familia acunaba a un recién nacido, fue la guía de Dios.

Pedro nos dice en su segunda carta que muchos tienen la promesa de Dios como si fuera una tardanza, con lo que quieren decir que ya la han abandonado. Pero nos insta a una cosa (v. 14) “procurad con diligencia se hallados por Él, sin mancha e irreprensibles en paz” a una cosa que se repite constantemente en la Palabra, a permanecer en Él. En este caso a permanecer en sus Palabras, en esas que otros tienen por tardanza.

Para esperar a nuestro Mesías debemos prepara nuestra vida, trabajando día a día en ella.

La alegría de las promesas de Dios (Sal. 89:15-16): La llegada de Jesús fue un incordio para los habitantes de Jerusalén porque veían su vida truncada. Veían sus ansias de poder tambalearse, veían su posición social peligrar. Para aquellos que no lo esperan Jesús es una piedra de tropiezo.

Pero para su pueblo es una alegría, porque vive las promesas de sus Dios. Cuando mi vida está basada en mí mismo Dios es un estorbo, es alguien del cual desconfiar porque nos pide un lugar que no queremos darle.

En cambio cuando Él es el deseado, el Esperado lo que tenemos es alegría por un Dios que cumple lo que había prometido.

Una vida de adoración (Mt. 16:16): La adoración nace del reconocimiento. Si reconocemos que Jesús es un buen hombre nada más, un buen maestro, un mártir, no será más que uno en una lista de muchos otros pero si reconocemos que Él es el que necesitamos para nuestra salvación, reconocemos que es el Mesías. Esto nos llevará a la adoración. Una adoración diaria, una vida de adoración

La navidad ha pasado, los magos ya se han ido, la promesa se renueva, ¿cuál será nuestra actitud ante ese Mesías que ha de venir? ¿Seremos como esos habitantes de Jerusalén que se turban ante la llegada del Mesías? O ¿Seremos como unos Magos que esperan ver a aquel que tanto desean?

 

Una armonía de los evangelios.


Esta tabla está confeccionada para ayudar a aquellas personas que quieran estudiar la vida de Jesús. Se trata de una tabla donde armonizamos de una manera cronológica todos los hechos que nos narran los cuatro evangelios.

Mateo Marcos Lucas Juan

Presentaciones de Jesucristo

La introducción 1:1-4
El estado preencarnado de Cristo. 1:1-18
Las genealogías de Cristo. 1:1-17 3:23-38
Nacimiento, infancia y adolescencia de Jesucristo y de Juan el Bautista.
Anuncio del nacimiento de Juan 1:5-25
Anuncio del nacimiento de Jesús a María. 1:26-38
Nacimiento, infancia y profecía de la vida de Juan el Bautista. 1:57-80
Anuncio del nacimiento de Jesús a José. 1:18-23
Nacimiento de Jesús. 1:24-25 2:1-7
Proclamación ángeles y pastores. 2:8-20
Circuncisión y primera visita al templo (Simeón y Ana) 2:21-38
La visita de los magos. 2:1-12
La huida a Egipto y la masacre de Herodes. 2:13-18
Regreso de Egipto a Nazaret. 2:19-23
Niñez, y visita al templo con doce años. 2:40-50
Resumen de vida preministerio. 2.51-52

Verdades acerca de Juan el Bautista.

Comienzos del ministerio de Juan el Bautista. 3:1-12 1:1-8 3:1-14
Su descripción de Jesús. 3:11-12 1,7-8 3:15-18
Su valentía. 14:4-12 3:19-20

Comienzos del ministerio de Jesús.

Bautismo y tentación de Jesús. 3:13 – 4:11 1:9-13 3:21 – 4:13
Testimonio de Juan acerca de Jesús. 1:19-34
Llamamiento primeros discípulos. 1:35-51
El primer milagro. 2:1-11
Primera limpieza del templo. 2:13-22
Enseñanza a Nicodemo. 3:1-21
Jesús va hacia Galilea. 4:12 1:14 4:14 4:1-4
Jesús y la mujer samaritana. 4:5-12
Regreso a Galilea. 1:15 4:15 4:43-45

El ministerio de Jesús en Galilea.

Sana al hijo del oficial del rey. 4:46-54
Es rechazado en Nazaret. 4:16-30
Se muda a Capernaum. 4:13-17
4 pescadores convertidos en pescadores de hombres. 4:18-22 1:16-20 5:1-11
Sana a un endemoniado en el día de reposos. 1:21-28 4:31-37
Sana a la suegra de Pedro y a otras personas. 8:14-17 1:29-34 4:38-41
El primer viaje de predicación por Galilea. 4:23-25 1:35-39 4:42-44
Sana a leproso y a paralítico. 8:1-4; 9:1-8 1:40-45; 2:1-12 5:12-26
Defiende a los discípulos mediante una parábola 9:14-17 2:18-22 5:33-39
Llamamiento de Mateo. 9:9-13 2:13-17 5:27-32
Va a Jerusalén para la segunda Pascua y sana a un paralítico. 5:1-47
Controversia día de reposo (espigas y hombre de la mano seca). 12:1-14 2:23 – 3:6 6:1-11
Sana a muchos. 12:15-21 3:7-12 6:17-19
Selecciona los Doce. 3:13-19 6:12-16
Sermón del monte. 5:1-7:27 6:20-49
Sana siervo de centurión 8:5-13 7:1-10
Resucita hijo viuda 7:11-17
Calma dudas de Juan 11:2-19 7:18-35
Mujer pecadora unge a Jesús. 7:36-50
Jesús es acusado de blasfemia. 12:22-37 3:20-30
La respuesta ante la demanda de señal. 12:38-45
Su madre y sus hermanos buscan reunirse con Jesús. 12:46-50 3:31-35 8:19-21
Parábolas varias. 13:1-52 4:1-34 8:4-18
Calma el mar. 8:23-27 4:35-41 8:22-25
Sana al endemoniado gadareno. 8:28-34 5:1-20 8:26-39
Hija de Jairo y mujer con flujo de sangre. 9:18-26 5:21-43 8:40-56
Sana ciegos y al mudo endemoniado. 9:27-34
Es rechazado en Nazaret por segunda vez. 13:53-58 6:1-6
Envía a los Doce. 9:35 – 11:1 6:7-13 9:1-6
Herodes decapita a Juan el Bautista. 14:1-12 6:14-29 9:7-9
Los Doce regresan, Jesús se retira a orar, la alimentación de los cinco mil y Jesús camina sobre el agua. 14:13-33 6:30-52 9:10-17 6:1-21
Sanan enfermos en Genesaret. 14:34-36 6:53-56
Jesús y la religiosidad farisaica. 15:1-20 7:1-23
Sana a la hija de la sirofenicia. 15:21-28 7:24-30
Sana a enfermos y alimentación de los cuatro mil. 15:29-39 7:31 – 8:9
Los fariseos aumentan sus ataques. 16:1-4 8:10-13
Pedro confiesa que Jesús es el Cristo. 16:13-20 8:27-30 9:18-21
Jesús predice su muerte. 16:21-26 8:31-38 9:22-25
El reino prometido 16:27-28 9:14-17 9:26-27
La transfiguración 17:1-13 9:2-13 9:28-36
Sana a un epilético. 17:14-21 9:14-29 9:37-42
Sobre la muerte y resurreción 17:22-23 9:30-32 9:43-45
¿Quien es el mayor? 18:1-35 9:33-50 9:46-50
Sale de Galilea y es rechazado por los samaritanos. 19:1 9:51-56 7:10
El costo del discipulado. 8:18-22 9:57-62

El ministerio final de Jesús en Judea.

La fiesta de los tabernáculos. 7:11-52
El perdón de la mujer adúltera. 7:53 – 8:11
Cristo: La luz del mundo. 7:12-20
El servicio de los setenta. 10:1-24
La parábola del buen samaritano. 10:25-37
La hospitalidad de Marta y María. 10:38-42
Lección acerca de la oración. 11:1-13
Jesús acusado de tener relación con Belcebú y enfrentamiento con fariseos. 11:14 – 12:59
Arrepentirse o perecer. 13:1-5
La higuera estéril y la mujer encorvada. 13:6-17
Parábolas de la semilla de mostaza y levadura. 13:18-21
El hombre que nació ciego. 9:1-41
El buen pastor. 10:1-21
Fiesta de dedicación y retiro. 10:22-42
Enseña al su regreso. 13:22-35
Come con un gobernante fariseo, sana a un hombre hidrópico, parábolas los invitados a las bodas, de los mejores lugares y de la gran cena. 14:1-24
Parábolas de la oveja perdida, de la moneda perdida y del hijo pródigo. 15:1-32
Parábolas del mayordomo infiel, y del hombre rico y Lázaro. 16:1-31
Lecciones acerca del servicio, la fe y la influencia. 17:1-10
La resurrección de Lázaro. 11:1-44
Comienza el viaje final hacia Jerusalén: Sana a 10 leprosos, habla acerca del reino venidero y parábolas varias. 17:11 – 18:14
Jesús y el divorcio. 19:1-12 10:1-12
Jesús y los niños. 19:13-15 10:13-16 18:15-17
El joven rico. 19:16-30 10:17-31 18:18-30
Los obreros de la hora undécima. 20:1-16
Predice su muerte y resurrección. 20:17-19 10:32-34 18:31-34
La ambición de Jacobo y Juan. 20:29-34 10:46-52 18:35-43
Zaqueo. 19:1-10
Parábolas minas y regreso a casa de Marta y María. 19:1-27

La última semana de Jesús.

Entrada triunfal. 21:1-9 11:1-11 19:28-44 12:12-19
Maldice la higuera y limpia el templo. 21:10-22 11:12-26 19:45-48
Parábolas de los dos hijos, los labradores malvado y la fiesta de bodas. 21:23 – 22:14 11:27 – 12:12 20:1-19
El tributo a César. 22:15:22 12:13-17 20:20-26
Los saduceos y la resurrección. 22:23-33 12:18-27 20:27-40
Los fariseos y los mandamientos. 22:34-40 12:28-34
Jesús y David. 22:41-46 12:35-37 20:41-44
El último sermón de Jesús. 23:1-39 12:38-40 20:45-47
La ofrenda de la viuda. 12:41-44 21:1-4
Parábolas de las 10 vírgenes, de los talentos, del día del juicio. 25:1-46
Jesús habla de su crucifixión. 26:1-5 14:1-2 21:37-38; 22:1-2
Ungido por María en la casa de Simón el exleproso. 26:6-13 14:3-9
Judas acuerda traicionar a Jesús. 26:14-16 14:10-11 22:3-6
Preparación para la Pascua. 26:17-19 14:12-16 22:7-13
Comen la Pascua, los celos son reprendidos. 26:20 14:17 22:14-16; 24-30
Les lava los pies. 13:1-20
Judas los abandona. 26:21-25 14:18-21 22:21-23 13:21-30
Jesús habla sobre otros que le abandonarán. 26:31-35 14:27-31 22:31-38 13:31-38
La institución de la Cena del Señor. 26:26-29 14:22-25 22:17-20
Ultimo mensaje a los apóstoles. 14:1 – 17:26
Getsemaní. 26:30-46 14:26-42 22:39-46 18:1
Traición, arresto y deserción. 26:47-56 14:43-52 22:47-53 18:2-12
Jesús ante Caifás y el concilio. 26:57-68 15:53-65 22:54-65 18:24
La negación de Pedro. 26:58-75 14:54-72 22:54-62 18:15-27
El suicidio de Judas. 27:3-10
Primera comparecencia ante Pilato. 27:2-14 15:1-5 23:1-12 18:28-38
Jesús ante Herodes. 23:6-12
Segunda comparecencia ante Pilato. 27:15-26 15:6-15 23:13-25 18:39 – 19:16
Escarnecido por los soldados romanos. 27:27-30 15:16-19
Llevado al Gólgota. 27:31-34 15:20-23 23:26-33 19:16-17
La Cruz. 17:35-50 15:24-37 23:33-46 19:18-30
Acontecimientos tras la muerte de Jesús. 27:51-56 15:38-41 23:45-49
Sepelio de Jesús. 27:57-61 15:42-46 23:50-54 19:31-42
La tumba sellada. 27:61-66 15:47 23:55-56

Desde la resurrección hasta la ascensión.

Las mujeres visitan la tumba. 28:1-8 16:1-8 24:1-11
Pedro y Juan ven la tumba vacía. 24:12 20:1-10
Aparición a otras mujeres. 28:9-10
La guardia informa acerca de la resurrección. 28:11-15
Aparición de Jesús a dos discípulos en el camino de Emaús. 16:12-13 24:13-35
Aparición de Jesús a diez discípulos sin Tomás. 24:36-43 20:19-25
Aparece a los discípulos con Tomás. 20:26-31
Jesús aparece a siete discípulos en el mar de Galilea. 21:1-25
La Gran Comisión. 28:16-20 16:14-18 24:44-49
La ascensión. 16:19-20 24:50-53

Luz.


Existen cosas que a los seres humanos nos resultan imprescindibles para nuestra vida y una de ellas es la luz. La luz nos da seguridad, muchos niños no son capaces de dormir si no tienen una luz que les de esa tranquilidad de que están seguros y nada malo va a ocurrir. Nos ayuda a evitar los peligros por eso ponemos faros o señales luminosas en las rocas más superficiales para evitar que los barcos sufran daños. La luz también nos da energía mediante la energía solar o calor, e incluso nos sube el ánimo. Está demostrado que en los países donde hay más horas de sol (luz) la gente tiende menos a caer en la depresión.

La luz en una fuente indispensable para el ser humano de hoy en día y por eso no es extraño que Dios llame a su iglesia, a su pueblo a ser luz. Jesús mismo resaltó la necesidad de que quien lo siga no debería ser como el resto de la sociedad sino que estaba llamado a ser luz Mt. 5:15

      «Haced todo sin murmuraciones y contiendas para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo; asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado. » Filp. 2:14-16

      Filipenses es una carta muy íntima de Pablo que se escribe en un contexto de sufrimiento por ambas partes. Por un lado Pablo estaba preso en Roma. Por otro lado Filipos, la ciudad donde se encontraba esta iglesia era un protectorado romano que contaba con el favor del Emperador. Esta era un figura que en el contexto grecoromano merecía adoración cual Dios, Filipo al ser una ciudad que cuenta con un trato especial por parte del emperador era también la primera en enfatizar esta adoración hacia el emperador, al cual llamaban Kyrios y Soter (señor y salvador), los cristianos se oponían a cualquier tipo de adoración que no fuera enfocada a Dios y por eso recibían presiones de las autoridades y de la sociedad en general. Además dentro de la iglesia se estaba dando distintas tensiones, sobre todo entre Evodia y Síntique.

Ante este panorama de sufrimiento que se están padeciendo ambas partes Pablo escribe estas palabras para que la iglesia no pierda el punto de referencia que no son ni las luchas externas ni las luchas internas sino mantenerse firme en el evangelio y ser luz en la sociedad que nos rodea. Va a dar una serie de pautas que la iglesia tiene que seguir y que los cristianos de hoy en día debemos seguir para ser luz en donde estamos. Aunque el resultado sea ser apresado y perseguido como Pablo.

Tal es el punto de esta diferencia de color entre la santidad que debería tener el cristiano y la suciedad del pecado del mundo que este primero debe resplandecer como luminares. De la misma forma que un foco en un escenario totalmente a oscuras dejando ver la figura de quién alumbra, es la vida de un hijo de Dios, debe alumbrar a su padre.

Las vidas de las personas pueden iluminar muchas cosas, viendo como habla, actúa, se expresa piensa una persona podemos ver vidas que iluminan una infancia difícil, unos padres ausentes, una juventud rebelde, otros iluminarán una buena educación, unos buenos valores inculcados en el hogar. De esta misma forma una vida cristiana debe iluminar a Dios. Y esta es la idea central, todo gira en torno a esto. La vida de los cristianos y de la iglesia debe reflejar a Cristo.

Pablo sigue explicándonos como, en el versículo 16, diciéndonos que hay que asirse de la Palabra de Vida. Esta Palabra de vida se refiere a la Palabra de Dios. No hay más, son las únicas palabras que pueden hacer que nuestra vida resplandezca: porque por muy enterrados que estemos en el pecado la Palabra de Dios es la única que poder para salvar “Así que la fe es por el oír y el oír por la palabra de DiosRo. 10:17 de la misma forma aunque ya seamos discípulos de Cristo pero nos hayamos apartado es la única que tiene poder para restaurarnos. Esta palabra nos guía “lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi caminoSal. 119:105. Nos alimenta, nos ayuda a crecer “desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,si es que habéis gustado la benignidad del Señor.1 Pd. 2:2 y nos santifica Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad.Jn. 17:17. Somos es pueblo de Dios y debemos desear su Palabra, sus mandamientos, sus promesas, ellas nos guían y nos ayudan a ser luz.

Que la palabra de Dios sea nuestra guía en todo momento porque sólo si seguimos estas palabras del apóstol Pablo podremos sea luminarias, auténticos faros en una sociedad terriblemente pecadora como la que vivimos.