«La razón de Dios» por José Moreno Berrocal

«La razón de Dios» por José Moreno Berrocal

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José Moreno Berrocal, pastor en la Iglesia Cristiana Evangélica de Alcázar de San Juan (Castilla-La Mancha), además de conferenciante y autor de varios libros como la biografía de William Wilberforce y el básico «Jonathan Edwards». En esta ocasión, reseña el libro «La razón de Dios» escrito por Timothy Keller

A uno de mis más queridos profesores en el Seminario donde estudié en Inglaterra, Daniel Webber, le gustaba decir que, hoy, más que nunca, es necesario hacer apologética. Y esto es lo que justamente lleva a cabo Timothy Keller en La Razón de Dios, defender la fe cristiana histórica. Vivimos, en pleno siglo XXI, en una época de creciente escepticismo. Pero, al mismo tiempo, se han levantado, ya en el siglo anterior, numerosos defensores de la fe cristiana histórica. Nombres como C.S. Lewis, Francis Schaeffer, R.C. Sproul, Ravi Zacharias, Alister MacGrath, Vishal Mangalwadi o José Grau entre otros, por mencionar algunos de…

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Ciudadanos del Reino.


       Mt. 5:1-20

        Los niños son el reflejo de los adultos con los que están y muchas veces alguien que trabaje con niños, bien sea un profesor o un persona en la iglesia encargada de los niños, puede saber cómo son los adultos de una familia, cuáles son sus intereses sus prioridades su escala de valores, etc, sólo observando y escuchando a un niño, porque los niños imitan el entorno en que se encuentran. Cuando en un patio de colegio los niños van a jugar y se ponen en fila para poder escoger dos equipos siempre se escogen primero a los mejores, a los que sepan jugar mejor al deporte que se vaya a practicar, dejando de lado a los peores o más débiles. Esto es un reflejo de lo que ocurre en la sociedad que nos rodea donde el éxito de una persona radica en caracteres que lo hacen destacar por encima del resto, que le han llegar a lugares donde otros no pueden. Que lo hacen superar a sus rivales. Entonces llega Jesús y empieza a hablar de las personas que realmente son destacadas en el reino de Dios, personas que son bienaventuradas. Pero su escala de valores no es la de las personas que le rodean, no vemos bienaventuranzas para los que ganan mucho dinero, ni para los más graciosos, ni para los más carismáticos, ni para los que arrastran a más personas detrás de ellos sino que es una que da la vuelta a la que la sociedad tenía.

       Los que lloran: Jesús siempre se identificó con los que sufren en Mt. 25:37-40 Jesús dice que cuando ayudamos a una persona necesitada el siente esa ayuda como propia. Jesús se identifica, con los necesitados. Cuando en éxodo se está dictando la ley Dios dicta leyes especiales para que cuando se recoja la siega se deje parte para los necesitados, o cuando se recoja la uva en la vendimia. Y como Jesús se identifica con ellos también les ofrece su consuelo.

Este lloro viene del arrepentimiento sincero, es una consecuencia del pecado, los que lloran se refieren a todas las personas que conociendo su pecado y el pecado de la sociedad que les rodea no pueden hacer otra cosa que llorar ante él. Jesús experimento en su propia carne esta sensación de lloro, el lloro no es un mal en sí mismo sino una manifestación externa sobre todo suele ser de rabia o impotencia, ante algo que ocurre y que nosotros no podemos impedir. Jesús lloró por la muerte de un amigo Jn. 11:28-40 Las lágrimas de Jesús no fueron falsas sino que incluso los que las vieron dijeron “mirad como lo amaba” dando a entender que eran lágrimas verdaderas.  Lágrimas por las consecuencias del pecado, la muerte.

En la vida cristiana hay momentos de lágrimas, lágrimas sinceras que muchas veces reflejan situaciones difíciles que estamos pasando. Algunas serán por el pecado propio, porque caemos y sabemos que hemos fallado a Dios, otras por pecado de otros, que nos hacen daño, otras veces lloraremos simplemente por ver lo perdida que está la sociedad. Pero debemos saber que mientras nuestras lágrimas sean derramadas por el reino de Dios serán consoladas. Porque el que pertenece al reino de Dios el pecado nunca le es indiferente. Los cristianos podemos acostumbrarnos a ver pecado hasta el punto que nos volvamos inmunes y tenemos que tener cuidado porque no debemos ser indiferente ante él.

       Los mansos: La mansedumbre es lo opuesto a estar fuera de control. No significa debilidad sino un autocontrol supremo dado por el espíritu santo, pues es uno de los dones espirituales (Gá. 5:23). La mansedumbre nos habla de la capacidad de aceptar la voluntad de Dios a pesar de que duela. El hijo de Dios tiene que saber aceptar las pruebas de su padre cuando estas se presenten, como ocurre con Job, pero mansedumbre también nos habla de aceptar el castigo por el pecado, sin rebeldía. Como David con el hijo de Betsabé, cuando Natán se acerca a David para reprenderle por lo que había hecho David lo asume y dice “he pecado contra el Señor” asume su pecado y asume su castigo porque era manso.

        Mt. 27:27-31 No hay mayor ejemplo de mansedumbre que este, el hijo de Dios, Señor del universo el cual la Biblia nos dice que es heredero de todo, se deja golpear y humillar aceptando la misión que su Padre le ha encargado. Nuestras vidas deberán reflejar esta mansedumbre que vemos en David y Jesús, por un lado nunca siendo rebeldes a la corrección de Dios, porque sólo los buenos padres corrigen a sus hijos y es de buenos hijos aceptar esta corrección, a parte del hecho de que hemos fallado y nos merecemos la corrección, es justo. Por otro lado debemos ser mansos para aceptar la voluntad de Dios aunque duela.

       Hambre y sed de justicia: Es lo opuesto a la auto justificación de los fariseos. Se refiere a todos aquellos que buscan la justicia de Dios por encima del establecimiento de una justicia propia. Estas personas que tiene hambre de justicia están deseosas de alimentarse de esta justicia de Dios, por eso nos la presentan como hambre y sed, porque nos habla de una forma de vida diaria, a pocas cosas más diarias que comer y beber.  El Sal. 9:7-9 dice: “Pero Jehová permanecerá para siempre; Ha dispuesto su trono para juicio. El juzgará al mundo con justicia. Y a los pueblos con rectitud. Jehová será refugio del pobre, Refugio para el tiempo de angustia.” Esta justicia de Dios es una justicia que restablecerá lo que el pecado ha distorsionado, es algo que los hijos de Dios esperan con ansia porque juzgará las injusticias que se producen en una sociedad caída.

        Jn. 2:13-17 Jesús limpió el templo en dos ocasiones. En la primera de ellas Jesús llega al templo y el pecado de la avaricia había hecho que un lugar destinado al culto a Dios se convierta en un mercado. Jesús usa de su justicia para castigar a los cambistas y a los mercaderes con un azote de cuerdas. El celo por la justica de Dios de los cristianos debería ser así, no que nos pongamos a darnos palos cuando veamos un pecado pero sí que nunca nos quedemos indiferentes ante la injustica, los ciudadanos del reino de Dios debemos tener hambre y sed de justicia y hacer todo lo posibles para revertir los casos de injustica que tengamos en nuestro entorno y a nuestro alcance. No vivimos en una burbuja y aún no estamos en el cielo, así que a nuestro alrededor hay casos claros de injustica que en la medida de que podamos debemos ayudar a corregir.

       Los misericordiosos: Las personas que reciben la misericordia de Dios tienen la obligación de reflejar esa misericordia en su vida con los demás. Esta misericordia es la virtud de inclinarse o compadecerse de las tragedias de los demás y tener el ánimo de ayudarles. Todas estas características que vamos viendo muchas se solapan porque no son ideas rígidas sino formas de vida. Es imposible ser misericordioso sino no hay una sed de Justicia. Mt. 9:35-36 nos dice que Jesús vio a las multitudes y se compadeció de ellas, tuvo misericordia de ellas. Los hijos de Dios como miembros del reino de Dios deben tener esta misma capacidad que Jesús para sentir misericordia, para darse cuenta de las necesidades espirituales de los que nos rodean y hacer lo que podamos por suplirlas.

        Los de limpio corazón: Las personas de limpio corazón son personas de deciden no contaminarse con el pecado de una manera voluntaria. Todos estamos rodeados de pecado y es imposible no pecar, va en nuestra naturaleza humana. Pero son personas que hace el esfuerzo de poner un filtro en sus vidas para que el pecado no germine en ellas. Muchas veces podemos alimentar el pecado en nuestra vida como con los resentimientos o los rencores que llegan a nuestra vida y encuentran terreno abonado para  quedarse y vivir en ella. Dn. 1:8Y Daniel propuso en su corazón de no contaminarse en la ración de la comida del rey, ni en el vino de su beber: pidió por tanto al príncipe de los eunucos de no contaminarse.” Nuestra vida es como un terreno de tierra donde se cultivan cosas, sabemos de antemano que van a salir malas hierbas, es inevitable, pero podemos proponernos hacer lo posible para que nuestro terreno no se propicio para estas malas hierbas sino para que traiga fruto. Daniel se propuso que su vida no fuera contaminada por la comida sacrificada a otros dioses paganos. El hijo de Dios debe esforzarse por mantener su corazón y su vida lo más limpias posibles, habrá malas hierbas pero es nuestro deber procurar que el terreno no esté abonado para ellas y que cuando salgan las cortemos lo más pronto posible.

        Los pacificadores y los perseguidos: Como últimos grupos Jesús cita a dos grupos en conflicto. Hasta ahora hemos visto situaciones donde el cristiano tenía que hacer una introspectiva en su vida para analizar si era manso o pobre de espíritu o misericordioso. Ahora el texto entra en la acción con las personas que nos atacan, se supone que por ser hijos de Dios. Por un lado la Biblia nos llama a ser pacificadores, o sea personas que buscan la paz por encima de todas las cosas, nos llaman a no ser belicosos. Y ¡qué difícil es! Cuando nos atacan no responder con la misma moneda. Qué difícil es juntar estas dos características y ser pacificadores cuando somos perseguidos. 2 Co. 2:5-11 Pablo había sido ofendido por alguien y toda la congregación le había reprendido, era fácil para Pablo hacer leña del árbol caído pero a pesar de esta ofensa Pablo dice “por cuanto os ruego que confirméis el amor para con él(v. 8) aquí vemos un corazón que va pronto a perdonar y aunque él haya sido ofendido no quiere que esto sea un problema en la iglesia de corinto sino que hace de pacificador para que en la iglesia haya paz. Si queremos ser parte del reino de Dios tenemos que fomentar la paz de Dios allá donde estemos, y desgraciadamente muchas veces se ve lo contrario entre los cristianos, estamos hablando mal los unos de los otros y fomentando rivalidades que parece que le allanamos el terreno al enemigo.

Dice una canción muy conocida por nosotros que Somos el pueblo de Dios, somos un pueblo especial, pues como pueblo especial, especial por los méritos de Cristo, esforcémonos por cultivar estas características que Jesús resalta porque son las características de losintegrantes de su Reino. AMÉN

Filosofía de vida.


Aunque física y químicamente somos bastante parecidos hay varias diferencias entre la existencia del ser humano y del resto de la creación. Incluso para alguien que no crea la Biblia esto es bastante lógico. Una de las características que nos diferencian es la percepción de nuestra existencia. Mientras un animal simplemente busca lo necesario para sobrevivir y poder crear a la siguiente generación los seres humanos buscamos razón a nuestra existencia y procuramos que esta trascienda más allá, que incluso cuando muramos seamos recordados.

Esta concepción de nuestra existencia ha hecho florecer distintas filosofías de vida mediante las cuales las personas buscan conseguir lo que para ellos es importante. Desde el típico ganador dispuesto a cualquier cosa con tal de ser el primero hasta el que tiene como único objetivo de su vida disfrutar.

¿Pero cuál debe ser nuestra filosofía de vida como cristianos?¿en que debemos emplear nuestro tiempo? ¿Cuál deben ser nuestras metas en la vida?

Ef. 5:15-20 es un texto donde el Apóstol Pablo va a hablar sobre cual debe ser la filosofía de vida de un cristiano. Vamos a ver una serie de ideas que Pablo da a la iglesia.

Comienza con un “Mirad pues” o en otras versiones un “Así que” lo cual nos dice que este texto es una especie de conclusión o aplicación práctica de un texto anterior. Desde el versículo 17 del capítulo 4 hasta este versículo 15 del capítulo 5 Pablo va a hablar de la nueva vida en Cristo y de como deben guiarse los hijos de Dios por ella, para en este texto que estamos viendo dar una aplicación práctica en la vida de los receptores de la carta.

Pablo empieza con un “mirad pues con diligencia cómo andéis” este andéis se refiera a nuestra vida y nos trasmite la idea de que debemos prestar atención a nuestra manera de vivir. Pablo pone este énfasis en que debemos ser cuidadosos de examinarnos, de una manera sincera a la luz de la Palabra de Dios.

Este término “diligencia” significa con precisión, minuciosidad y gran cuidado.

Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos; Y ve si hay en mí camino de perversidad, Y guíame en el camino eterno.Sal. 139: 23-24

La primera idea que Pablo nos da es: La vida en Cristo es una vida continuamente reformada en Él.

Debemos vivir con la moralidad de la Biblia o sea con sabiduría. Y este texto nos explica que existe la posiblidad de vivir sin sabiduría, o sea de una forma totalmente necia. Necio en la Biblia no es la persona falta de inteligencia sino una persona que vive separado de Dios y separado de su ley. Al vivir separado de esto el necio no puede comprender su situación y no puede volverse a Dios. Lo opuesto a esta necedad es la sabiduría de Dios. Una sabiduría basada en la Palabra de Dios, en su mandamientos.

Porque mejor es la sabiduría que las piedras preciosas;

Y todo cuanto se puede desear, no es de compararse con ella.Prv. 8:11

2ª Idea: La vida en Cristo es una vida basada en la sabiduría de Sus mandamientos.

Llegamos al versículo 16, que es quizás el central de este texto. El que destila toda la fuerza del pensamiento de Pablo. “Aprovechando bien el tiempo” o como en la NVI traduce “Aprovechando al máximo cada momento oportuno”. La palabra tiempo en este texto significa un periodo de tiempo específico con una duración determinada. Esto unido a que el autor usa el artículo “el” nos da a entender que se refiere a al periodo de vida de una cristiano en esta tierra.

Esta idea del tiempo de vida como algo que es limitado y que hay que esforzarse por usarlo bien es algo ampliamente aceptado, no solo por los cristianos sino también por la sociedad en general. Existe una locución en latín Carpe Diem que significa aprovecha el día, aprovecha el tiempo porque el limitado y pronto se acaba. Más actualmente lo jóvenes usan una palabra YOLO que es una acrónimo de una frase inglés (you only live once) tú solo vives una vez, como justificación a cualquier locura que se haga. Pero a diferencia de este cheque el blanco que puede significar una forma de vida inmadura el versículo 17 nos da una línea de argumentación para este “aprovechar bien el tiempo” que es “… entender cual es la voluntad de Dios

Esta voluntad de Dios será única para cada uno. Debemos recocer las oportunidades únicas y diarias que Dios nos da. Oportunidad de oración, de intercesión, de alabanza, de enseñanza, oportunidades de comunión de ayuda a las personas necesitadas. A veces limitamos el uso de de estas a la iglesia y pensamos que comunión es únicamente venir el domingo a la mañana y participar del pan y del vino y olvidamos lo maravilloso que es quedar con otros hermanos aunque sea a cenar o tomar un café y poder compartir como Dios está bendiciendo nuestra vida. Pensamos que enseñanza bíblica solo se hace en la escuela dominical o en la reunión de la iglesia y dejamos de lado lo bueno que es abrir la Biblia en familia y compartir la palabra. O perdemos la ocasión de llamar por teléfono a otro hermano y decirle estoy orando por ti o decir ora por mi, esto es aprovechar el tiempo.

Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantadoEc. 3:1-2

3ª Idea: Debemos aprovechar al máximo nuestro tiempo en esta vida terrenal para cumplir la voluntad de Dios de la forma más plenamente posible.

En el versículo 18 Pablo pasa a hablar de un tema que parece que no viene muy al cuento que es “No os embriaguéis con vino…” sino “…sed llenos del Espíritu”.

Los seres humanos necesitamos ser llenados de algo. Necesitamos algo que nos de forma o nos de sentido a nuestra vida. Y si no dejamos que Dios nos llene otras cosas lo harán, cosas que acaban siendo una pérdida de tiempo y en una sociedad con una cultura del ocio tan grande como la nuestra tenemos múltiples cosas en las que gastar nuestro tiempo y nuestras fuerzas.

Hay quién llena su vida de adicciones como nos pone el texto, alcohol, drogas, lo que sea. Hay gente que llena su vida de personas, y se vuelven dependientes y cuando se quedan solas se sienten vacías. Hay gente que llena su vida de intelectualismo y piensa que acumular conocimiento es lo que único que tiene razón de ser. Hay gente que se llena de sí mismo y viven vidas únicamente para satisfacer sus caprichos. Pero esto conduce únicamente a desviarnos del camino de Dios al desenfreno como dice el v.15 a “no tener cuidado de nuestra manera de vivir

4ª Idea: La única forma de poder llevar una vida aprovechando bien las oportunidades que Dios nos da es siendo llenos del Espíritu de Dios.

Los versículos 19 y 20 nos explican cual es la diferencia de los resultados. De la misma manera que el vino es el catalizador para el desenfreno y el pecado, ser llenos del Espíritu es el catalizador para la comunión entre los hermanos del iglesia y esto se muestra en Salmos (salmos del A.T. cantados con melodía y ritmo), en Himnos (Canciones de alabanza a Jesús), Cánticos espirituales (Expresiones personas de testimonio que exaltaban la verdad de la gracia y salvación de Cristo), Cantando (El significado original era pulsar un instrumento de cuerda) y siendo agradecidos

Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay leyGal 5:22-23

5ª Idea: Los frutos de esta vida llena del Espíritu son una comunión más fuerte entre los hermanos manifestado en la alabanza y la acción de gracias.

Cuando somos cristianos nos convertimos en seres diferentes, no podemos seguir siendo iguales, nuestra actitud, pensamiento y estilo de vida deben cambiar. De la misma forma nuestra filosofía de vida. para lograr tener una filosofía de vida más parecida a lo que Dios quieres.