El mayor.


Texto: Mr. 9:33-37

Probablemente la idea, ya repetida en dos ocasiones de que Jesús iba a faltar (Mr. 8:31-38 y 9:30-32), les llevó a una pregunta naturalmente humana ¿Y ahora que? ¿Que hacemos cuando Jesús falte? ¿Quien será el maestro?. No perdamos la vista en que en la época de Jesús ese era el sistema normal de las enseñanza, un maestro y varios discípulos. Y la forma natural de sucesión sería que uno de los discípulos “ascendiera” al papel de maestro. Pero evidentemente no se ponían de acuerdo en quien era el mayor espiritualmente hablando para poder ser maestro. Probablemente la mejor relación que Jesús muestra con Pedro, Jacobo y Juan no gustaba mucho al resto. Esta disputa nos habla un poco de como estaban las ideas de los 12. Por un lado sabían que ellos debían continuar la labor de Jesús no irse a casa a seguir con su vida, sino no tiene sentido la discusión.

Por otro lado (v. 34) se sentían avergonzados por la discusión que habían tenido, por lo cual podemos saber que no sentían que había sido una discusión muy santa. Probablemente porque se dieron cuenta de su egoísmo, la dureza de sus corazones, su insensibilidad ante el duro trance que iba a pasar Jesús. El error de los 12 fue que su propio egoísmo y sus ganas de imponerse los unos a los otros excluía al único que tenía poder para decidir como iba a ser la vida de los 12 después de Jesús, que era Jesús. Y vemos que Jesús no los falló (Jn. 16:7-8) envió al E.S. quien iba a ser quien guiara sus vidas. Por otro lado el el esfuerzo de los 12 por ser cada uno de ellos el primero fue en vano, porque en la iglesia de Cristo es Dios (Padre, Hijo y E.S.) quien guía, manda y ordena. Y esto nos tiene que llenar de paz, saber que por muy negro que veamos el futuro, por muy perdidos que pensemos que vamos a estar, por muchos que intentemos entre nosotros imponernos, Dios guía a su pueblo, él nunca nos abandona y si no nos guía de una forma, Él lo hará de otra.

La reacción de Jesús es realmente maravillosa e imborrable primero se sienta, y este echo que para nosotros pasa totalmente desapercibido era una muestra de su posición de maestro que está apunto de dar una lección a sus discípulos. Los rabinos se sentaban cuando iban a enseñar algo a un grupo pequeño. Jesús no regañó a sus discípulos sino que, poniendo a un niño en medio, hace una preciosa ilustración viviente que nos habla de:  a. Deben concentrar su atención en las necesidades de los demás. Deben olvidarse de rangos, preeminencias y prominencias. Hay pocas cosas que no hayan cambiado en la historia y una de ellas es la ansia que tiene el ser humano de ser el primero, en lo que sea, pero el primero, la mayoría de veces a cualquier precio. Pero en la vida de cristiano ese primer lugar no se encuentra siendo mejor o más valioso que otros sino en ser ayuda, útiles y de bendición para otros. (v.35). b. El ejemplo del niño nos habla de la sinceridad con la que actuamos. No deben haber segundas intenciones en lo que hacemos (v.36) Jesús puso varias veces de ejemplo en sus enseñanzas a niños, siempre con esta idea, de inocencia en el sentido de no tener intenciones ocultas cuando hacemos algo. Un niño puede hacer lo correcto o lo incorrecto pero siempre lo hace con sinceridad, es cuando crecemos cuan ya las intenciones no están tan claras. c. Recibir a alguien en nombre de Cristo es recibir a Cristo mismo y recibir al que le envió, o sea, al padre (v.37). Cuando Jesús usa aquí la palabra niño no sólo se refiere directamente a los niños en general sino que se refiere también a los cristianos. Mr. 10:13-16El que no reciba el reino de Dios como un niño no entrará en él”. Por otro lado Jesús siempre se identificó con los necesitados y los que sufren, los que no tienen hogar (Lc. 9:58) por eso aquí está diciendo que cualquiera que tiende una mano para ayudar a un niño, a un hermano en la fe, a un necesitado Jesús lo siente como si le estuvieran ayudando a él mismo, y su padre siente lo mismo.

Seamos personas que buscamos primeramente bendecir a los demás, expresar ese amor que Dios mostró en nosotros. Que nuestras acciones sean limpias y sinceras como las de un niño. Dejemos que sea Dios quién nos guíe y dejemos de pelear batallas para decisiones que sólo Él puede tomar. AMÉN.

 

Anuncio publicitario

La fe como motor del milagro.


 

Texto: Mr. 6:1-6

¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos? “ Mr. 6:2.
      Los detractores de Jesús podían asegurar que era un mentiroso y blasfemo, pero cuando este abría la boca y empezaba a hablar el sentimiento general que levantaba era por un lado admiración por la profundidad y veracidad de su mensaje, y por otro extrañeza de que un tipo que fue carpintero toda su vida fuera capaz de tener una sabiduría y control de las Escrituras al nivel del mejor de los fariseos.  
Mt. 7:28 “Cuando Jesús terminó estas palabras, las multitudes se admiraban de su enseñanza; porque les enseñaba como uno que tiene autoridad, y no como sus escribas”Jn. 7:14 “Mas a la mitad de la fiesta subió Jesús al templo, y enseñaba. Y se maravillaban los judíos, diciendo: ¿Cómo sabe éste letras, sin haber estudiado?”.
      El capítulo sexto de Marcos nos narra que Jesús fue a la tierra de Nazaret, en la que se crió. Por Lc. 4.16-19, pasaje paralelo a este de Marcos, podemos saber que a Jesús fue a la sinagoga y le fue entregado un texto del profeta Isaías, 61:1-2. Este pasaje también nos amplía la historia diciendo que después de escucharlo quisieron despeñar a Jesús.
      ¿Pero que les llevó a los propios conciudadanos de Jesús a rechazarlo de una manera tan dura? Es complicado de explicar, pero quizás la familiaridad creo desconfianza. En el v.3 nombran uno por uno a los hermanos de Jesús dando a entender que tenían relación directa con ellos. Pero sabemos que propios hermanos de Jesús no creían mucho en él Jn. 7:5. Por lo que nos dice el texto los nazarenos estaban al corriente de lo que pasaba en Capernaúm. Sabían de los milagros de Jesús.
      Ante esta piedra que representaba un Jesús, que afirmaba ser hijo de Dios, el Mesías esperado, pero que no le creían ni los de su propia familia, el pueblo de Nazaret tropezó. Esta familiaridad llevó a la falta de fe en Jesús y esta falta de fe fue la que causo el rechazo, a pesar de declarar que los milagros de Jesús eran ciertos y su enseñanza mejor que la de los fariseos. Debido a esta falta de fe se nos dice que Jesús no pudo hacer casi ningún milagro allí (v.5). Entonces ¿Es tan importante la fe que impide que el mismo Hijo de Dios pueda hacer milagros?
      Jesús tenía poder para hacer milagros pero no los hizo, porque ellos lo rechazaron. No tuvieron la fe suficiente. Los milagros estaban destinados para aquellos que estaban dispuestos a creer en él. Un ejemplo de ello lo tenemos en el capítulo anterior en la mujer enferma del flujo de sangre Mr. 5:28 “Porque decía: Si tocare tan solamente su manto, seré salva.” o en Jairo Mr. 5:23 “Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.” Vemos como la fe es necesaria para que exista un cambio. Esta es una fe salvadora, no una mera fe de conocimiento, no se trata sólo de creer o conocer.  Stg. 2:19 nos habla bien de esta diferencia, no se trata de saber, puesto que los nazarenos sabían que Jesús era un buen maestro, también sabían que sus milagros eran verdaderos. El mero hecho de creer algo es cierto en la Biblia no nos convierte en creyentes y salvos. Un ejemplo claro es el del rey Agripa Hch. 26:27, Este rey creía en los profetas, pero como él mismos dice “por poco me persuades a ser cristiano”, creer en los profetas no le llega para ser cristiano.
      Aunque en el A.T. el término fe sólo aparece unas tres veces tenemos un ejemplo muy bueno de esta y de las terribles consecuencias de su falta. Nm. 13 donde se nos narra la historia de los 12 espías que Moisés envía a inspeccionar la tierra de Canaan, hay 2 espías que dicen “vamos a conquistar la tierra” y hay 10 que dicen “no podemos conquistarla”. El pueblo tampoco tuvo fe y no quiso ir a la empresa que Dios les había ordenado. La fe verdadera descansa en la confianza en las palabras y promesas de Dios. Es una confianza que mira la realidad y sabe de su dificultad pero confía en el poder sobrenatural de Dios. Caleb y Josué vieron a las mismas naciones que sus compañeros, vieron las misma ciudades amuralladas, los mismo hijos de Anac que parecían como gigantes, pero pusieron su mirada en Dios y en sus palabras Ex. 6:2-4 “También con ellos confirmé mi pacto de darles la tierra de Canaan”. Y esa es la verdadera fe, una fe necesaria para el milagro. La misma fe que tenía Jairo en que Jesús podía resucitar a su hija, la misma que tenía la mujer con el flujo de sangre en que si tocaba el manto de Jesús sería sana. Esta fe fue la que provocó el milagro.
Esta fe en Cristo fue la que le faltó a los Nazarenos hasta tal punto que Jesús “estaba asombrado por la incredulidad de ellos” v.6.
      Que nuestra fe sea una fe que descansa en la promesas de Dios y no sólo en un conocimiento académico de sus palabras.

El hombre de la mano seca y la elección de los Doce.


                            Marcos 3:1-19
 
         Este pasaje de Marcos nos cuenta tres episodios el primero de ellos es el del hombre de la mano seca. Este se halla en los tres evangelios sinópticos (Mt. Mr. y Lc.) y todos nos relata el mismo hecho pero variando en ciertos detalles. Pero todos coinciden en la idea central: 1. Jesús fue a la sinagoga en un día de reposo. Esto era algo bastante normal en al vida de Jesús que según nos cuentan los evangelio Jesús acostumbraba a ir a la sinagoga habitualmente Mr. 1:21 “Y entraron en Capernaum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba.” Vemos a un Jesús que aunque disconforme con la religiosidad de su momento participaba de una manera activa en la vida de congregacional judía. Jesús siempre respetó todos los preceptos de la Ley y las formas del momento, a pesar de no salir explícitamente en los mandamientos de Moisés como era la sinagoga. La sinagoga, según los historiadores, nace con los judíos expatriados, en Babilonia probablemente debido a la política de este imperio, que solía hacer políticas de distribución poblacional, o sea que repartían a la población de un país conquistado por todo el territorio del imperial, con vistas a que en ningún lugar o población se crearan guetos ni que la población inmigrante se volviera mayoritaria en ningún sitio. También mezclaban a la gente separando familias para lograr que el individuo perdiera el sentimiento identitario de la nación de que prevenía. Ante esta circunstancia y debido también a la cierta libertad religiosa con que contaban, se fueron formando sinagonas, centros de reunión en todas aquellas poblaciones en las cuales había algunos judíos.
La sinagoga es un lugar mayormente instructivo. Se reunían en grupos pequeños para leer la Torá y ser educados en ella. Una función muy parecida a la que hacemos en   nuestras iglesias hoy en día.
2. Lo siguiente que encontramos en el pasaje de Marcos es que había presentes algunos fariseos con el fin de hallar motivos para acusar a Jesús. Existía un complot claro contra Jesús el objetivo era Él, si nos fijamos no ha ataques directos a los discípulos en ningún momento. Él era el enemigo a derribar Lc. 6:11. El problema que tenían los fariseos para acusar a Jesús y sacárselo de en medio, es que existían una serie de normas para poder acusar a alguien. Y la principal de ellas era que Jesús debía desobedecer la Ley. Y por eso hay esta continua vigilancia por parte de fariseos o personas afines a ellos. “Entonces muchos de los judíos que habían venido para acompañar a María, y vieron lo que hizo Jesús, creyeron en él.Pero algunos de ellos fueron a los fariseos y les dijeron lo que Jesús había hecho.” Jn. 11:45 aquí podemos ver que siempre que Jesús hacía o decía algo había alguien de parte de los fariseos escuchando.
Y en esta ocasión la prueba en la que habían colocado a Jesús era saber si iba a sanar a un hombre en un día de reposo. Los fariseos seguían al pie de la letra Ex. 31:14 “Así que guardaréis el día de reposo, porque santo es a vosotros; el que lo profanare, de cierto morirá; porque cualquiera que hiciere obra alguna en él, aquella persona será cortada de en medio de su pueblo”. La idea del día de reposo nace como ejemplo mismo a la creación Gn. 2:3 “Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación.” y vemos como en Ex. 31:13 “En verdad vosotros guardaréis mis días de reposo.” Dios consideraba los sábados o días de reposo como suyos. Nh. 10:31 Nos dice que en los días de reposo ni siquiera se compraba nada a los mercaderes extranjeros que pasaran ese día por la nación.
¿Entonces que debe hacer Jesús, sanar o no sanar al hombre con la mano seca?
Is. 58:13 Si retrajeres del día de reposotu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras,entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado. La idea de Dios con el día de reposo era separar un día de la semana para glorificar a Dios en todo el día, este texto no está diciendo que el pueblo deba hacer una cosa o la otra sino que le dice que deje de hace la voluntad de cada uno para buscar la voluntad de Dios. Al sanar a este hombre de la misma forma que en todo lo que hacía Jesús, enseñando, ayudando, sanando, consolando se estaba dando gloria a Dios, y por lo tanto era lícito hacerlo.
3. Por lo tanto Jesús pone al hombre al hombre en medio con lo cual vemos una doble función en lo que iba a hacer Jesús, por un lado sanar, por otro enseñar. Y hace una pregunta ¿Es lícito sanar en los días de reposo? Con esta pregunta Jesús está sacando a la luz los pensamientos escondidos de los fariseos. Quiere que se posicionen públicamente, que argumente sus opiniones, pero lo que buscaban los fariseos no era un debate sobre las formas de la religión judía sino un fallo de Jesús. Por eso callaron. Ante esta decisión vemos que Jesús se enfada. Esta ira o enojo de Jesús es una consecuencia natural de su rechazo total al pecado y su naturaleza divina. Ejemplo claro de su comportamiento hacia el pecado lo vemos cuando limpió el templo. Mr. 11:15-18. Ante el silencio de los fariseos Jesús sana al hombre de la mano seca.
        El v.6 nos dice que los fariseos tomaron consejo con lo herodonianos, no se nos habla mucho en la Biblia acerca de este grupo que no eran una secta como fariseos, saduceos o esenios. Pero actuaban como lobby o grupo de presión. Su nombre proviene Herodes porque apoyaban el gobierno de la dinastía de Herodes que era origen Idumeo, para gozar del favor del imperio.
        Aquí podemos ver que los enemigos de Jesús por muy distintas formas que tuvieran de pensar se unían en un frente común que era quitarse de la forma que fuera a Jesús de en medio.

 
        El siguiente episodio ocurre en el mar de Galilea. A pesar de sus conflictos con los fariseos. Jesús se hizo muy popular entre las personas comunes. Marcos es el único escrito de los evangelio que nota en este punto de ministerio de Jesús que las masas venían a Él desde toda parte de Palestina. Esto era debido a que la gente estaba convencida tanto de su poder para salvar como su disposición para hacerlo. Jesús no era como los fariseos que con su tradiciones y religiosidad cargaban al pueblo más que aliviar sus necesidades. Jesús enseñaba la verdad pero también sanaba y cuidaba al pueblo.
Muchos de ellos no querían esperar su turno para que Jesús y por eso muchos caían sobre él para que los tocase y sanase. Ante esta “masa fanática” Jesús le pide a sus discípulos si puede tener una barca lista a mano por si necesita refugiar y hablarles desde el agua. 

        Llama la atención el énfasis con que Jesús manda callar a los espíritus inmundos que estaban declarando que “Tú eres el hijo de Dios” ¿Porque Jesús quiere que no se sepa esta verdad? Puede ser que Jesús no quisiera que la boca impura de los demonios declarase una verdad como esa. Pero también puede ser y esta una explicación que a mí me parece más razonable. Jesús no quería que se declarara que Él era “Hijo de Dios” porque implicaba ser el Mesías. El Mesías largamente esperado. Sin embargo la idea que tenía el pueblo de Mesías no era la que Jesús era. El pueblo judío entendía al Mesías con un libertador que vendría a liberar el pueblo de la opresión extranjera, de la opresión romana. Esperaban un líder revolucionario que echara a los romanos y restaurara el reino. La situación política en Palestina en ese momento era la siguiente: Existía un imperio romano opresor. El imperio Romano para apaciguar los ánimos y evitar las revueltas abogaba por un régimen de semi-libertad. Esta semi-libertad implicaba libertad de culto. Por eso los judíos podían mantener sus sinagogas y su sanedrín. Pero este sanedrín no podía emitir sentencias de muerte, o sea que no tenían la última palabra. A cambio los judíos tenían que pagar impuestos a los Romanos. El encargado de mantener este estatus era Poncio Pilato quien contaba con un ejercito de más de 5000 hombres. El era quien validaba y ejecutaba las sentencias de muerte.  Ante esta ocupación había en Israel un sentimiento nacionalista anti-Romano muy profundo que se nota sobretodo en como eran considerados los publicanos, personas que voluntariamente trabajaban para recolectar los impuestos para los romanos. Y también en Mt.22:21
Donde vemos que le preguntan a Jesús si es lícito o no pagar impuestos a Cesar. Vemos como ese debate estaba en la calle.
       Jesús busca escapar de esa imagen de un revolucionario político varias veces. Jn. 6:14 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle rey, volvió a retirarse al monte él solo. Vemos como Jesús que sí vino para ser Mesías y rey rechaza ser entronizado, por esta cuestión. Evitaba que la gente se formara una falsa imagen de su ministerio. Jesús no vino a la tierra a ser el Mesías que todos esperaban sino a ser el Mesías que todos necesitaban. Y esta imagen errónea de un libertador hizo que mucha gente tropezara y rechazara a Jesús.
 
        El último episodio nos habla sobre el llamamiento de los 12. La palabra llamó enfatiza el echo de que Jesús actuó según su propio interés soberano cuando escogió a sus discípulos. Y existe una distinción muy clara entre los discípulo de Jesús y los 12. Jn 6:66-71. Discípulo de Jesús era todo aquel que quería seguir a Jesús. Pero los 12 fueron. 1. Personas que decidieron seguir voluntariamente a Jesús. 2. Escogidos a dedo por Jesús. 3. Personas que nunca abandonaron a Jesús a pesar de las dificultades, o a veces no entender lo que pasaba.
Y según leemos la tarea para que lo encargó fue triple:
1. Asociación y educación: Los designó, en primer lugar, para estar una temporada con su maestro viéndole, oyendole y aprendiendo todo lo que quiso enseñarles.
2. Misión: En estrecha relación con lo precedente, el nombramiento fue para ser heraldos; es decir, los que reciben debe transformarse en dadores, los discípulos deben convertirse en apóstoles. Han de promulgar el mensaje de salvación por medio de Jesucristo.
Tan real fue esta autoridad que Jesús llegó a decir “El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.” Lc. 10:16 Los discípulos tienen la autoridad directa del Jesús, que la tiene directa del Padre, para predicar el evangelio.
3. Expulsión de demonios: Y esto es algo que los discípulo no podían hacer por sí mismos necesitaban la autoridad directa de Dios. La expulsión de demonios les podría servir para ayudar a otros, por otro lado sería una marca ineludible de que venían en nombre de Dios, como lo fue para Cristo.
          Que fueran 12 tampoco fue casualidad el número 12 indica perfección de gobierno. El servicio, la potestad y protección: características de un sistema perfecto de gobierno. Dios eligió 12 tribus para fundar la nación de Israel ya ahora elegía 12 hombre para gobernar la naciente Iglesia.
¿Porque Dios la Iglesia y no siguió con Israel? Porque Israel fracasó en el plan de Dios de ser luz para las naciones. Por eso se dice en Mt. 19:28 “vosotros que me habéis seguido también os sentaréis sobre doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel”  Aunque este juzgar no se refiere tanto a evaluar si se ha hecho bien o mal sino más bien gobernar vemos como van a ser los discípulo quien tengan autoridad sobre las tribus.
Existe en el N.T 4 listas de los 12, todos ellos inluyen a los mismo 12 hombre aunque en algunos casos cambia el nombre. Es curioso que de las 4 lista el orden sea casi el mismo. apenas varia uno dos nombre de posición por lista. Y luego en Hc. 1:15-26 Tenemos el relato de como los 11 que quedaron busca sustituto a Judas, eligiendo a Matías.
         Vamos a intentar ver un poco de cada discípulo elegido por Jesús, hay alguno que aparecen infinidad de veces y tenemos muchas referencias, hay otros que aparecen menos en las Escrituras.
1.  Simón (Pedro): Era pescador de oficio. Jn. 1:44 nos dice que era de Betsaida. Simón era su nombre anterior a su encuentro con Jesús, este cambió su nombre por Pedro. Y no tiene fin de declarar lo que Simón era sino lo que iba a ser. Al principio Simón siempre oscilaba entre una posición la opuesta Jn. 13:8,9 (“No me lavarás los pies”).  Simón forma parte del círculo más íntimo de Jesús junto a Juan y Jacobo. fue testigo de muchos milagros prodigiosos ej: La transfiguración Mt. 17 y Mr. 9.
Simón era una persona de iniciativa fue el único que pidió ir caminando sobre las aguas en mitad de la tormenta. Fue Simón quien propuso elegir un sucesor para Judas Iscariote.
 
2. y 3. Jacobo hijo de zebedeo y Juan hermano de Jacobo: Estos dos hermanos era pescadores y probablemente debido a su naturaleza impetuosa, Jesús llamó a estos dos hermanos Boanerges, Esta palabra aramea es Marcos es único que la plasma y la traduce: “Hijos de trueno”.
Quizas haya sido este carácter el cual le llevó a pedir a Jesús que cuando estuviera en Su gloria les permitiera “el uno a tu derecha y el otro a la izquierda
Jacobo (también llamado Santiago) fue el primero de las apóstoles en morir Hc. 12:2 martirizado. Mientras que quizás Juan con toda probabilidad haya sido el último.
Jacobo (también llamado Santiago) es el que según la tradición Católico-Roma está enterrado en Santiago, a la cual debe su nombre.
 
4. Andrés: Era hermano de Simón. Jn. 1:41. También era pescador y llevó a Simón (Pedro) a Jesús. No hay muchas referencias acerca de él sólo que era discípulo de Juan el Bautista pero al oír el mensaje de Jesús decidió seguirle. Jn. 1:35.
5. Felipe: También era de Betsaida y fue de los primeros del grupo de los 12 que siguieron a Jesús. Jn. 1:43-45 se nos dice a los pocos día de bautizarse Jesús empezó a andar con Él.
6. Bartolomé (Natanael): Fue el discípulo que dijo “¿De Nazaret puede venir algo bueno?” Jn. 1:43 Cuando Jesús lo vio dijo de él “He aquí un verdadero israelita en quién no hay engaño”. Jn. 1:47
7. Mateo: Era recolector de impuestos para el imperio romano, labor que los fariseos y saduceos consideraban despreciable Mt. 9:11. La Biblia dice que Mateo “Lo dejó todo”. Abandonó su lucrativo negocio y confió en que Dios proveería para sus necesidades.
8. Tomás: De Tomás no tenemos mucha información más algunos pasajes donde se nos muestra bastante dubitativo ejemplo de ello es cuando le dic que Cristo ha resucitado y el exclama la conocida frase “ Si no viere en sus manos la señal de los clavos, y metiere mi dedo en el lugar de los clavos, y metiere mi mano en su costado, no creeré.” Jn. 20:25
9. Jacobo hijo de Alfeo: Llamado Jacobo el menor en Mr. 15:40 lo que se interpreta como que era corto de estatura. No hay mucha más información sobre él aparte de que María su madre había seguido a Jesús desde el comienzo de su ministerio hasta la Cruz.
10. Tadeo (Judas no Iscariote): Tadeo también tenía por sobre nombre Lebeo (Hombre de corazón), que viene a significar tranquilo, apacible, comprensivo. Probablemente este sobrenombre nos habla acerca de su carácter. Algunos estudiosos piensas que este Judas fue quien escribió la epístola que lleva su nombre, pero la descripción de “Judas siervo de Jesús y hermano de Jacobo” Jd. 1 también cuadra con uno de los hermanos de Jesús.
11. Simón el cananistas (o el zelote): “el canonista” es un sobre nombre arameo que significa zelote (lleno de celo). Este sobre nombre lo llevaría porque antes de ser discípulo de Jesús pertenecería al partido de los zelotes que eran un grupo nacionalista que odiaba a los romanos y luchaba para expulsarlos de Palestina. Los zelotes organizaban revueltas populares. Mr. 15:7 Nos habla de una revuelta popular, en la que estaba implicado Barrabás, donde había habido muertos. 
12. Judas Iscariote: Indentificado varias veces como el que traicionó a Jesús. Era una persona egoísta que no pudo entender el gesto de amor de María de Betánia cuando ungió a Jesús Jn. 12:1 Jesús llegó a llamarle diablo Jn. 6:70 también se nos dice que era ladró. Y sobre todo Juda pasa ala historia por su traición por ir a junto los principales del sanedrín y decirles “¿Qué me queréis dar y yo os lo entregaré?” Mt. 26:14-16.
 
      Lo que realza la grandeza de Jesús es que Él tomó a esta clase de hombre y los fundió en una comunidad de sorprendente influencia. El Señor realizó un milagro múltiple con estos hombres con todas sus faltas y debilidades.
      Jesús fue capaz de reunir a su alrededor y unir en una familia a hombres de trasfondos y temperamentos completamente distintos y en ciertos casos opuestos. Pedro el optimista y Tomás el pesimista, o Simón el exzelote con Mateo el publicano que trabajaba voluntariamente para el opresor Romano. Jesús lo atrajo con lazos de amor y ternura en inefable compasión. “Los amó hasta el fin” Jn.13:1.
 
      Conclusión: Debemos quedarnos con esta idea. Jesús uniendo a personas de distintos trasfondos, ideas y formas de ser para hacer de ellos una familia. De la misma forma que hace 2000 año esto pasó con los 12 también debe pasar en nuestras iglesias, todos venimos de trasfondos distintos, de distintas familias, distintas ideas en cuanto a política, historia, incluso distintas opiniones acerca de la Biblia e interpretaciones de ella. Pero unámonos todos bajo Cristo, dejémosnos influenciar por su amor, por su respeto. Porque si algo cambió la vida de estos 12 hombre y por extensión la historia de la Iglesia y del mundo, no fue el carácter impetuoso de Pedro, no fue la bravería de los Boanerges, no fue el buen corazón de Tadeo. Fue el amor de Cristo. De la misma forma lo que cambiará la sociedad no va a ser nuestra buena manera de hacer las cosas, no va ser nuestras capacidades para predicar el evangelio, no a ser lo bien que tocamos instrumentos o cantamos. Sino que va a ser el Amor de Cristo que reflejemos en nuestras vidas. 

Amén