Siempre preparado.


Los lemas, son frases que nos resumen las actitudes de las personas que las profesan. Pueden ser revolucionarios como el que tenía el Che “prefiero morir de pie que vivir de rodillas” o pueden ser definitorios de cual es el nivel de entrega de las personas que lo siguen como el de la guardia civil “todo por la patria”. Hay uno que es especial por pertenecer a uno de los grupos más conocidos en el mundo que los Boys Scouts y es el de “siempre preparado” que quiere decir que un miembro de este grupo tiene como lema de vida estar preparado en cualquier momento para cumplir la función que debe hacer. Es un lema interesante porque nos habla de una actitud interna que nos obliga a esforzarnos aún cuando no tenemos oposición ninguna.

Estar preparado es una tarea diaria y que no muestra sus frutos hasta que la situación lo requiere. La Biblia nos muestra en Mt. 2:1-12 a un grupo de hombres que se estuvieron preparando para algo que iba a ocurrir o más bien para alguien que iba a venir.

Esto textos de Mateo nos presenta una situación incómoda, por lo menos para los habitantes de Jerusalén. Pero también nos presentan a estos personajes, unos magos de oriente que se acercan a Jerusalén. Una historia de 12 versículos sin nombres ni orígenes, solo de oriente pero que perdura como una de las fiestas más importantes hasta hoy en día.

¿Pero que lleva a estos hombre a cruzar oriente próximo hasta llegar a Jerusalén?

Una convicción basada en las palabras de Dios (v. 2):

            Los Magos llegan con una pregunta clara ¿Dónde está el rey de los judíos?. Mientas que los propios judíos no saben nada del asunto. Es cuanto menos curioso que el pueblo que esperaba al Mesías se quede fuera de juego cuando unos extranjeros llegan para interesarse por el salvador del pueblo.

Aquí vemos la primera característica de los Magos, eran personas que se habían preparado para la llegada del Mesías a través del estudio de los profetas que hablaban de este Mesías. Probablemente estas personas eran sabios zarotristas de Persia, cuyo conocimiento de las Escrituras hebreas viniera de tiempos de Daniel que era muy conocido por tener el poder de Dios (Dn. 5.11). L fama de Daniel como sabio había perdurado y estas personas seguro que tenían acceso a sus escritos y otros de los profetas del A.T. Estas personas había estudiado diligentemente las Escrituras hasta informarse de que nacería un Mesías del pueblo, el rey de los judíos. Se habían preparado para ello. Así que su preparación nace de un estudio de la Palabra de Dios.

La alegría de las promesas cumplidas (v. 10):

Una de las muestras más claras acerca de estar preparado para la llegada del Mesías es que cuando ocurre, cuando reciben la noticia esta les impulsa a ir a Junto ese niño que había nacido. Llevan tiempo esperando la noticia del nacimiento por eso cuando ven la estrella, no lo dudan deciden ir ellos mismos. Por los regalos que traen se nota que eran personas ricas, podían haber enviado a siervos que fueran a ver quién era ese. Pero la verdad es que fueron ellos mismo, tenían un gran deseo de ver al rey de los judíos. Esto se nota en el v. 10 cuando ven la estrella que por fin les muestra el lugar donde ha nacido el Mesías se llenan de gran gozo. El gozo de ver una promesa cumplida. El gozo del que espera y halla. Jesús mismo nos ilustra este gozo con dos parábolas, la del tesoro escondido y la de la mina. En ambas la personas que busca sabe que existe eso que busca por eso lo busca como mucho esfuerzo cuando lo halla hace una gran fiesta porque su alegría es muy grande.

En cambio cuando Herodes y los sacerdotes reciben la noticia, se turban (v. 3). Les queda mal cuerpo por la noticia de que había nacido un rey. Para Herodes este mal cuerpo viene del miedo de perder su posición de rey de lo judíos que tenía en ese momento.

Adoración (v.11):

Los Magos se acercan a Jesús en actitud de adoración. No vienen de turisteo a Jerusalén, vienen a adorar a rendir homenaje a un bebe. No por ser un bebe sino porque sabían que esa persona que había nacido realmente, era un rey. La actitud de los Magos desde un principio de reverencia y de adoración hacia ese niño que había nacido (v. 11).

La forma de acercarse a Jesús muestra lo que en su corazón había, en el de los Magos, personas muy sabias había reverencia ante un Dios que se hacía hombre y que merecía adoración por ello. En el corazón de los líderes religiosos había desconfianza porque tenían miedo de perder su posición ante el pueblo, en Herodes había ganas de eliminar a Jesús por miedo a perder su reino.

 

Podemos pensar que esto que le pasó al pueblo de Jerusalén le pasó a una nación que estaba de espaldas a Dios. Que nosotros somos distintos, pero verdad es que la situación en la misma. Vivimos en una sociedad que conoce a Jesús, conoce las palabras. Llevamos 15 días celebrando su nacimiento la llegada de estos magos de oriente que van a adorar a este niño. Pero la mayoría no espera que ese Mesías vuelva a venir. Porque hay una segunda vez (Jn. 14:1-3) la navidad ha pasado, los magos ya se han vuelto por otro camino a su tierra de oriente, el Mesías ha crecido, ha cumplido su función y justo antes de ir a esa cruz no da una promesa, de la misma forma que Daniel les dio esta promesa a aquellos Magos este Mesías que ha venido una vez va a volver a venir y ante esto me pregunto. ¿Cómo es mi vida ante esta realidad? ¿Cómo es mi vida vida ante la venida de nuevo de ese Mesías? ¿Que debe haber en ella?

Un corazón preparado (2 Pd. 3:8-18): Una de las cosas más importantes es tener nuestra vida preparada para su llegada. Estos Magos eran sabios que habían estado mucho tiempo estudiando, mucho tiempo leyendo comparando y buscando la dirección de Dios y Dios los guía. Porque al final no fue su inteligencia lo que les llevó a aquel lugar donde una familia acunaba a un recién nacido, fue la guía de Dios.

Pedro nos dice en su segunda carta que muchos tienen la promesa de Dios como si fuera una tardanza, con lo que quieren decir que ya la han abandonado. Pero nos insta a una cosa (v. 14) “procurad con diligencia se hallados por Él, sin mancha e irreprensibles en paz” a una cosa que se repite constantemente en la Palabra, a permanecer en Él. En este caso a permanecer en sus Palabras, en esas que otros tienen por tardanza.

Para esperar a nuestro Mesías debemos prepara nuestra vida, trabajando día a día en ella.

La alegría de las promesas de Dios (Sal. 89:15-16): La llegada de Jesús fue un incordio para los habitantes de Jerusalén porque veían su vida truncada. Veían sus ansias de poder tambalearse, veían su posición social peligrar. Para aquellos que no lo esperan Jesús es una piedra de tropiezo.

Pero para su pueblo es una alegría, porque vive las promesas de sus Dios. Cuando mi vida está basada en mí mismo Dios es un estorbo, es alguien del cual desconfiar porque nos pide un lugar que no queremos darle.

En cambio cuando Él es el deseado, el Esperado lo que tenemos es alegría por un Dios que cumple lo que había prometido.

Una vida de adoración (Mt. 16:16): La adoración nace del reconocimiento. Si reconocemos que Jesús es un buen hombre nada más, un buen maestro, un mártir, no será más que uno en una lista de muchos otros pero si reconocemos que Él es el que necesitamos para nuestra salvación, reconocemos que es el Mesías. Esto nos llevará a la adoración. Una adoración diaria, una vida de adoración

La navidad ha pasado, los magos ya se han ido, la promesa se renueva, ¿cuál será nuestra actitud ante ese Mesías que ha de venir? ¿Seremos como esos habitantes de Jerusalén que se turban ante la llegada del Mesías? O ¿Seremos como unos Magos que esperan ver a aquel que tanto desean?

 

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