La vid verdadera (I).


El ministerio de Jesús en esta tierra tuvo múltiples facetas. Una de las más importante y por lo que la gente más lo seguía era por su rol de maestro. Jesús era un maestro diferente, no era un maestro que se limitara a recitar la ley o lo que sabía, que era mucho. Jesús era un maestro creativo capaz de enseñar verdades teológicas profundas con una parábola, o una ilustración. Como en Jn. 15:1-17

Jesús usa la ilustración extensa de la vid y los pámpanos para hablar acerca de la vida cristiana. En el A.T. se usa con frecuencia la imagen de la vid para representar a Israel, ahora en el N.T. va a usar esta misma ilustración para hablar de la vida de su pueblo redimido.

En esta ilustración comienza presentándonos tres personas a Jesús, al Padre y a nosotros. Lo primero que hace Jesús es identificar a los personajes que aparecen en esta ilustración, por un lado tenemos a la vid, a la planta, que representa a Jesús. Esta va a ser la última de las siete afirmaciones de Jesús sobre su propia persona con las palabras yo soy después de decirnos que el era el pan (6:35), la luz (8:12), la puerta (10:7-9), el buen pastor (10:11-14), la resurrección (11:25) y el camino (14:6).

Jesús es la vid sobre las que estamos nosotros, los discípulos de Cristo que somos los pámpanos, o sea las ramas. Aunque nosotros usamos la palabra para identificar a toda la planta aquí, la vid, se referiría quizás más al tronco, sobre todo con la idea de ser la suministradora de sabia, de vida a los pámpanos, por eso en los versículos 4 y 5 dice que separados de él no podemos vivir sino que nos secamos, si nosotros probamos a cortar una rama de una vid de su tallo lo que se produce es la muerte del pámpano, no así de la vid, porque el pámpano se queda sin alimento, sin vida. Esta llamada a la dependencia directa de Cristo es unos de los llamados de Cristo, “venid a mi los cansados y cargados” Cristo llamando a las personas con cargas en su vida a que dependan de él y descansen el Él. Con la mujer samaritana “si bebieras del agua que yo te daré no Viña_pago_el_carrascal_sanlucar_de_barramedatendrías mas sed” Jesús dejando claro que si vamos a él no necesitamos nada más en la vida. El llamado de Jesús es a una dependencia total de la misma forma que una rama tiene una dependencia total del tronco.

Pero Jesús no es cualquier tipo de vid sino la vid verdadera. Esto nos habla de que hay otros tipos de vides, otros como Jesús pero son todos falsos. Este aspecto de recalcar el echo de llamar verdadero a un atributo de Jesús ocurre en varios pasajes de la Biblia en Jn. 1:9 se nos dice que Jesús es la verdadera luz que alumbra al mundo, o sea que hay otras luces, otras cosas que quieren alumbrar nuestra vida para llevarnos por el camino.  En Jn. 8:36 se nos dice que si el Hijo de Dios nos libertare seremos verdaderamente libres, con lo cual entendemos que hay otras libertades.

Satanás ofrece estos sucedáneos con el objetivo de torcer nuestra, porque al fin al cabo nosotros somos pámpanos, receptores. (v. 5) Los pámpanos son las ramas que producen fruto. Y esta es toda nuestra labor en la vida. Muchos libros se han escrito sobre la función, propósito, razón de la existencia humana y Jesús lo presenta aquí de una manera muy simple, los cristianos estamos en al tierra para llevar fruto. (Eclesiastés y la razón de la vida) Y sólo existen dos clases de personas, las que dan fruto y las que no. No hay opciones, no hay excusas, porque separados de Jesús nada podemos hacer.

El objetivo de este fruto es dar gloria al Padre, y esta es la razón de que Satanás intente desviarnos, no es porque nosotros hagamos las cosas muy bien sino para apropiarse de la gloria que le corresponde a Dios. Por eso la Biblia nos enfatiza el hecho de que Satanás ataca a los hijos de Dios que obedecen a Dios, porque no soporta que Dios reciba gloria.

La tercera persona de esta metáfora es el labrador, el Padre, el dueño de la viña, el que cuida la vid y los pámpanos, es el que tiene autoridad para echa fuera a los pámpanos que no estén llevando frutos. Y como es el que cuida la viña es el que recibe la gloria cuando el fruto viene a su tiempo.

Continuará…

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