No es lo que esperaba.


El esfuerzo personal es una fuerza que puede mover montañas. A lo largo de nuestra vida hemos oido infinidad de historias de personas que empezando en condiciones adversas han logrado, a base de esfuerzo y tesón, abrirse paso hasta la cima. Son historias que se nos cuentan para infundirnos valores como el amor por el trabajo, o las ganas de progresar en la vida. Pero en ocasiones las expectativas de vida que teníamos no se cumplen y todo lo que habíamos soñado que iba a pasar en nuestro futuro, a medio o largo plazo, acaba por no ocurrir.

 “Y él les dijo: Oíd ahora este sueño que he soñado:He aquí que atábamos manojos en medio del campo, y he aquí que mi manojo se levantaba y estaba derecho, y que vuestros manojos estaban alrededor y se inclinaban al mío.Le respondieron sus hermanos: ¿Reinarás tú sobre nosotros, o señorearás sobre nosotros? Y le aborrecieron aun más a causa de sus sueños y sus palabras.Gn. 37:6-8

       José sabía cual era su rol dentro de su familia, él iba a tener una posición preeminente sobre sus hermanos y su propio padre, a pesar de ser el menor de sus hermanos, algo extraño en una sociedad donde se recalcaba tanto la importancia del orden dentro de la familia. José estaba destinado por Dios para ser el libertador de su pueblo, el que marcara la diferencia entre la vida y la muerte. José conocía su futuro, pero acabó en un pozo seco, siendo vendido como esclavo, siendo acusado injustamente, encarcelado y olvidado.

Nuestra generación, la de los que rondamos los treinta, según dicen la mas preparada de toda la historia de España y no creo que sea un error decirlo, ha llegado al siglo XXI dándose de bruces con una realidad muy dura. Es que a pesar de tener, en general, mayor formación que sus padres y mucha más que sus abuelos sus perspectivas de futuro son bastante nulas, no van más allá que unas prácticas, un contrato de unos pocos meses o directamente hacer las maletas para probar suerte en otro país. En una sociedad tan materialista, las promesas de que si estudiábamos mucho y nos esforzábamos tendríamos un buen trabajo, una casa y dos coches se acabaron desplomando al mismo tiempo que nuestra economía.

Ahora surge una gran pregunta a la cual no hay muchos que tengan respuesta: ¿Y ahora que?

 “Ahora pues, no os entristezcáis ni os pese por haberme vendido aquí; pues para preservar vidas me envió Dios delante de vosotros. Porque en estos dos años ha habido hambre en la tierra y todavía quedan otros cinco años en los cuales no habrá ni siembra ni siega. Y Dios me envió delante de vosotros para preservaros un remanente en la tierra, y para guardaros con vida mediante una gran liberaciónGn. 45:5-7

       Realmente la Biblia no ofrece una respuesta directa a esta pregunta, como a muchas otras, pero nos da la clave: ¡un cambio de perspectiva!. José no dice que Dios le ayudó a pesar de la traición de sus hermanos sino que Dios le envió. Para José es Dios el que está en control todo el tiempo, es Él el que le da las visiones cuando era joven, es Él el que permite que sus hermanos sean envidiosos y acaben vendiendo a su hermano. Es Dios quien permite que Potifar lo meta en cárcel injustamente. Es Dios quien permite que el copero no se acuerde de José durante dos años, y al final es Dios, el que ha estado controlando desde un principio todo, el que envía un hambre de siete años que obliga a sus hermanos a bajar a Egipto y postrarse ante el gobernador o sea José.

¿Y ahora que? pues ahora es tiempo de confiar en el control absoluto de Dios en nuestras vidas, de saber que si estamos en un pozo, por la razón que sea, es porque Él lo permite, que si nos acusan sin motivo es por Él lo permite, que si no tenemos trabajo y la situación económica nos aprieta es porque Él lo permite, porque Él esta en el control de todo.

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2 comentarios en “No es lo que esperaba.

  1. Not speaking/reading Spanish, I put the first paragraph through an online translator and it worked:

    Personal effort is a force that can move mountains. Throughout our lives we have heard countless stories of people starting in adverse conditions have been achieved, with effort and determination, make their way to the top. These are stories that we have to instil values ​​such as love for the work, or the desire to progress in life.

    Clever me – Now I now how I’ll read your blog posts 🙂

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