Aún aprendo.


No sólo es grafito, sobre papel. No sólo son trazos que unidos hacen un dibujo, sino que expresan ideas y sentimientos, emociones y denuncias. Un dibujo puede expresar más que lo que muestra. Goya dibujó a un anciano que sólo puede caminar apoyado en dos bastones con un título que no solo expresa las palabras del anciano sino un estilo de vida que impregna cada uno de los días de existencia del autor “Aún aprendo”.

“Al necio no le complace el discernimiento;

tan sólo hace alarde de su propia opinión.” Pr. 18:2

Goya expresa aquí una verdad bíblica tremenda que debería tener todo creyente de saberse en una escalera continua donde cada paso que damos debe darnos un conocimiento mayor de Dios. Pero es una escalera que no acaba, una escalera infinita

Y he aquí había en Jerusalén un hombre llamado Simeón, y este hombre, justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel; y el Espíritu Santo estaba sobre él.Y le había sido revelado por el Espíritu Santo, que no vería la muerte antes que viese al Ungido del Señory movido por el Espíritu, vino al templo. Y cuando los padres del niño Jesús lo trajeron al templo, para hacer por él conforme al rito de la ley, él le tomó en sus brazos, y bendijo a Dios,Lc. 2:25-28

       Hay pocas cosas que sepamos que ocurren seguro, una de esas son las promesas de Dios, Simón era un hombre piadoso, que conocía y descansaba en esta promesa, que Dios enviaría un libertador para su pueblo. Tenemos que pensar que esta era la promesa más antigua que venía de Gn. 3:15, muchos se habrían olvidado de ella otros, pensarían que nunca se cumpliría, otros ni la conocerían. Pero Simón conoció, a pesar de su avanzada edad, a disfrutar de la palabra cumplida de Dios hasta el punto que tomando en sus manos a Jesús bendijo a Dios

 “Ven, por tanto, ahora, y te enviaré a Faraón, para que saques de Egipto a mi pueblo, los hijos de Israel.Ex. 3:10

       Moisés quiso hacer las cosa a su manera y intentar mejorar el estilo de vida de su pueblo, era joven, unos 40 años, se sentía fuerte, pero lo único que logró es matar a un oficial egipcio y ser un proscrito rechazado por sus congéneres biológicos y por sus congéneres adoptivos. A sus 80 años llegó el tiempo, y del hombre confiado y fuerte que quería librar a su pueblo a base de músculo y violencia sólo quedaba un pastor de ovejas, que ni si quiera eran suyas, sino de sus suegro.

Moisés a sus 80 años aprendió que la victoria descansa en la guía de Dios y no en la fuerza o moral que uno tenga para hacer algo.

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante,prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Fil. 3:13-14

      Pablo fue un hombre de extremos, pasó de ser el más voraz perseguidor de la Iglesia a ser su mayor difusor y uno de sus puntos fuertes fue tener la meta clara. Nunca era suficiente con lo que había echo, y había echo mucho, lo habían apedreado, calumniado, acusado falsamente, arrestado, perseguido infinidad de veces, sino que siempre tenía el pie listo para dar un paso más, un paso en una dirección fija, Cristo.

¿Cómo enfocamos nuestra vida? ¿Creemos que hemos llegado hasta el culmen o seguimos dando pasos? Los cristianos podemos caer en el error de creernos que hemos llegado al culmen de la sabiduría sólo por tener una Biblia en nuestras manos, pero la vida cristiana no es sólo leer la Biblia, sino vivirla en cada faceta de nuestras existencia y en ese aspecto aún tenemos mucho que aprender.

Hagamos nuestra esta frase de Goya y sigamos creciendo, creciendo en madurez, en comunión los unos con los otros, en amistad, en conocimiento de Dios, creciendo en nuestra vida de alabanza, de oración, dando pasos hacia nuestra meta Cristo.

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3 comentarios en “Aún aprendo.

  1. Me gusta el artículo, una gran verdad tambien hay que tener en cuenta que en la foto aparece un anciano y es verdad que aunque en nuestros dias la vejez no esta bien vista, con el paso de los años si la persona ha sido forjada y no torcida, se adquiere mayor reflexion, somos mas observadores, tenemos tendencia a sobrepesar las cosas, las cosa no siempre son blaco o negro, encontramos una cantidad de tonalidades intermedias. A donde quiero llegar con todo esto a que tenemos que aprender a tener paciencia con los jovenes o mas jovenes pues una de las formas de aprendizaje es fallar, equivocarse, no todos nacemos sabios, ni todos damos el corte esperado, lo importante es como vamos encajando esas dosis de fracasos, errores. Me uno al anciano “quiero seguir aprendiendo” quiero seguir asombrandome ante la vida.
    Saludos
    Rulli

    1. Aunque sale un anciano en la foto, realmente es una actitud que se pueda dar en todas las fases de la vida, hay mucha gente que siendo jóvenes no quieren crecer y se estancan. El artículo va más por ese camino, la actitud personal que mucha gente tiene para cada día aprender más y conocer más, evidentemente, aquí está enfocado espiritualmente, pero también es una actitud que se da en nuestra sociedad.

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