Aquila y Priscila


       Aquila y Priscila, son naturales de Roma pero han tenido que salir de allí por el edicto del emperador Claudio que expulsaba a todos lo judíos de Roma, este edicto estuvo vigente por unos años, contexto en el cual se engloba la historia. Aquila y Priscila, tras su huida de Roma se encuentran con Pablo en Corinto, trabajan juntos unos años incluyendo un traslado a Éfeso. Y acaban de nuevo en Roma, como veremos en la carta del apóstol a los romanos.
       De lo que nos cuenta la Palabra de Dios podemos sacar tres ideas acerca de este matrimonio y de como deberían ser los matrimonios de nuestras iglesias. Lo que nos cuenta el Nuevo Testamento acerca de ellos dos no es mucho, pero es muy interesante.


       Hc. 18:1-3.
       1. Un matrimonio hospedador. Hc 18:1-3. Pablo había llegado a Corinto, donde conoce a Aquila y como tenían el mismo oficio, no solo se quedó con ello sino que trabajó con ellos, siendo tratantes de cuero. Es importante esto porque no solo ofrecieron a Pablo un lugar donde dormir sino también un trabajo para ganarse su propia manutención. Y esto de la hospitalidad es un tema que aparece reiteradamente a lo largo de la Palabra pero en Hb.13:1-2 tenemos un texto que nos anima a ello. Aquí podemos ver como el mandato de Dios es abrir nuestras casa a otros hermanos. La hospitalidad nos llama a la comunión, a conocernos unos a otros. Cuando tenemos a alguien hospedado en casa, hablamos con él, lo conocemos y el a nosotros. Fomenta la comunión con los hermanos y una comunión más profunda que sólo el echo de encontrarse una o dos veces por semana en las reuniones de la iglesia. Una de las mejores maneras de conocer a una persona es estando en su casa. Al abrir nuestra también abrimos nuestra vida a los demás, porque en casa es más difícil mostrar ser una persona que no se es.
       Pero estos versículos nos dan la idea de hospedar a hermanos, pero la Biblia también nos habla de las personas que no conocemos y que no pertenecen al pueblo de Dios. Dt.10:17-19 y Jb. 31:29-32 Vemos como Dios dice que nunca dejará al extranjero sin techo ni pan y como Job afirma que él siempre abría sus puertas a los caminantes, dándonos la idea de que también hay que ser hospedador no sólo con los cristianos sino con todo el mundo. 
       2. Un matrimonio ocupado en la obra de Dios. 1ª Co. 16:19  Vemos como Aquila y Priscila usaban su casa como lugar de reuniones, estaban involucrados en la iglesia local de manera activa. Ro. 16:3-4 vemos como Pablo los llama colaboradores en Cristo Jesús y de aquí podemos sacar que Pablo consideraba a Aquila y a Priscila como colaboradores iguales en la obra. Y es que puede que fuera Pablo el que predicaba de manera excelente o fundara iglesias, pero no era más que la punta del iceberg de la expansión del evangelio, porque tan importante era la labor de Pablo siendo el que predicaba como importante era el trabajo de Priscila y Aquila en la iglesia del siglo I. Puede que no predicaran tan bien, o no fundaran tantas iglesias como el apóstol, pero la labor de Aquila y Priscila o de otras personas como Tíquico, Aristarco o Epafras… muchos hombres y mujeres que trabajaban en la iglesia local o en las iglesias cercanas fundamentandolas y apartándolas de falsas doctrinas. Muchas veces cuando hablamos de evangelizacion pensamos en en personas concretas, que Dios les ha dado el don, pero nos olvidamos de las personas llevan a cabo las tareas fundamentales, en el día a día, tareas de enseñanza de niños, discipulado de nuevos creyentes, aliento y ánimo de los que flaquean. Tareas que en el siglo I eran labor de gente como Aquila y Priscila. Y el Apóstol Pablo valoraba tanto este papel que los considera colaboradores del evangelio, o sea, pieza fundamental de la expansión de la buenas nuevas.
3. Un matrimonio maduro y responsable. Hc. 18:24-28 Quizás el título de este epígrafe no cuadre tan bien, pero aquí vemos una situación donde un hombre, Apolos se nos dice que “varón elocuente”, “poderoso en escritura” pero que al llegar a Éfeso empezó a enseñar incorrectamente porque sólo conocía el bautismo de Juan. Y llama la atención profundamente la actitud de Aquila y Priscila, ante la situación de una persona enseñando algo incorrecto.
1. Escucharon. Ambos escucharon a Apolos, su discurso y su argumentación, antes de llegar a una conclusión, que sólo había escuchado el bautismo de Juan.
2. Hablaron en privado con él, no hubo una corrección inmediata delante de toda la congregación, no hubo una ofensa ni una burla. Sino que con buen criterio lo llevaron a un “aparte”.
3. fue de gran provecho Vemos el resultado de la corrección a Apolos.
       Aquí podemos ver la madurez y la responsabilidad en la forma de actuar. Y ante el echo de que una persona enseñe algo equivocado se puede actuar de muchas formas, y se actúa de muchas formas. Muchos evitan escuchar a la persona que consideran que habla algo equivocado y la evitan, otros la escuchan hablar detectan el error pero no lo dicen sino que critican y murmuran contra ella, o si lo dicen pero de manera jocosa o hiriendo a la persona que se ha equivocado. Pero aquí vemos como el amor que Aquila y Priscila demuestran por Apolos les lleva a una forma de actuar que v.27 “fue de gran provecho” para otras iglesias.
Conclusión:
Puede que Aquila y Priscila nunca estuvieran en primera línea de evangelización como Pablo o Apolos, pero sí vemos que su trabajo fue fundamental a la hora de expandir el evangelio. Y ojalá nuestras vidas  y nuestros matrimonios y familias se parezcan a las de Aquila y Priscila seamos hospedadores abramos nuestras casa a nuestros hermanos y obreros. Seamos personas que nos ocupamos por la obra de Dios, igual no podemos estar en primera línea como las personas que se dedican a tiempo completo a ella, pero trabajemos en nuestra iglesia local y en las iglesias que nos rodean para la obra de Dios. Y seamos maduros y responsable para saber ayudar a otras personas y que sean de gran provecho para el  pueblo de Dios.
Amen.
Anuncios

3 comentarios en “Aquila y Priscila

  1. Que dicha cuando hay creyentes dispuestos a ser parte de este evangelio. Hay que continuar exhortandolos a que ayuden y esten dispuestos a trabajar en la obra. Todos los que trabajan son una bendicion. Gracias…
    E.Fred

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s