¿Qué significa ser cristiano? IV: Guardar los mandamientos de Cristo.

¿Qué significa ser cristiano? IV: Guardar los mandamientos de Cristo.

Continuamos con el estudio sobre que significa ser cristiano basado en las palabras de Jesús en Mateo 28:16-20. Empezamos mostrando la autoridad de Cristo y su llamado a que seamos discípulos y que nos bauticemos.

Enseñándolos a guardar todo lo que os he mandado (v. 20): Los Once tenían que ir por el mundo haciendo discípulos que se bautizan y que guarda su Palabra: Este es un concepto que Jesús ya había recalcado en otras ocasiones como en 15:14. La obediencia a su maestro es un rasgo esencial del discípulo 2 Ti. 2:3-5 Pablo escribiéndole a Timoteo describe la vida de un cristiano como la de un soldado que sólo vive para agradar a aquel que lo llamó. ¿Y cómo la guarda? Cumpliendo diligentemente con su Palabra.

La palabra que aquí se traduce como guardar que en griego es τηρέω no solo significa obedecer sino velar por algo, vigilar, conservar, reservar, retener y proteger. La idea de Jesús no es sólo que la persona que ama a Jesús conocer su Palabra y la pone en práctica sino que retiene sus mandamientos, vela por ellos para que no sean distorsionados por falsas enseñanzas, conserva la Palabra y se preocupa de transmitírsela con fidelidad a otros para que ellos también las guarden.

Hoy en día 2000 años después la manera que tiene el mundo de conocer a Cristo es a través de hombres y mujeres que aman a Cristo y que sigan predicando el evangelio del Reino, el mismo evangelio que predicaba Cristo. Romanos nos confirma que Ro. 10:13-14 La predicación es necesaria para la evangelización porque si no de qué manera puede una personas oír las buenas nuevas del evangelio. Sea en un lugar público, en la radio, en una iglesia o en una conversación es siempre a través de la presentación del evangelio la manera a través de la cual una persona puede llegar a conocer a Cristo y su salvación.

Explaining the Gospel
Si decimos que amamos a Cristo debemos ser discípulos comprometidos con guardar su Palabra, con conocer y obedecerla pero también con preservarla y  enseñarla a otros.

Si decimos que amamos a Cristo debemos ser discípulos comprometidos con guardar su Palabra, con conocer y obedecerla pero también con preservarla y enseñarla a otros. Guardar la Palabra significa conocerla y poner en la práctica que cuando tengo que tomar una decisión importante de que hacer en mi vida busco aquello que Cristo ha dicho y no lo que el mundo opina. Da igual que se haya puesto la etiqueta de hombre piadoso, da igual las obras que haga, da igual el aprecio que el mundo tenga y da igual que el mundo lo considere un hombre o una mujer buenas porque si no guarda la Palabra de Cristo no le ama. El infierno está lleno de hombres y mujeres que han hecho muy buenas obras y piadosas y consideradas referentes en cuanto a bondad e integridad por el mundo. Pero si no ama a Cristo no puede guardar los mandamientos ni ser amados por el Padre ni tener a Padre e Hijo haciendo morada en su vida.

Esto es lo que define a un cristiano ¿Qué es un cristiano? Un discípulo de Cristo que vive una vida entregada a Él. Que se ha arrepentido de su pecado, se ha bautizado y vive constantemente guardando sus mandamientos. Esta es la vida que debemos buscar no otra porque sólo en esta vida “os haré descansar”.

Fin de la serie.

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¿Qué significa ser cristiano? III: El bautismo

¿Qué significa ser cristiano? III: El bautismo

Continuamos con el estudio sobre que significa ser cristiano basado en las palabras de Jesús en Mateo 28:16-20. Empezamos mostrando la autoridad de Cristo y su llamado a que seamos discípulos.

Bautizándolos en el nombre del Padre, del hijo y del Espíritu Santo (v. 19): Debido a la construcción gramatical podemos pensar que se debe enseñar después de ser bautizado y no es así. Bautizar y enseñar son dos actividades coordinadas una a la otra pero subordinadas a haced discípulos. Esto significa que los discípulos se caracterizas por ser bautizados y ser enseñados en la Palabra de Dios. Por medio de ser bautizados y enseñados una persona llega a ser discípulo de Cristo.

Bautismo

La primera etapa de la vida del discípulo, el bautismo, se caracteriza por dos elementos el arrepentimiento y  recibir la Palabra (Hc. 2:38-41) no pasa mucho tiempo desde que Jesús les dijera que tenían que hacer discípulos y ahora vamos a ver un claro ejemplo de arrepentimiento y recibir la Palabra. Que realmente son el mismo, porque para poder arrepentirse primero hay que oír la Palabra de Dios. Después de la venida del ES en pentecostés Pedro ha predicado a un gran número de judíos que se encontraban en Jerusalén de paso y que pertenecían a distintos lugares del imperio Romano. Muchos de ellos se convierten, unos tres mil, entonces le preguntan a Pedro ¿qué haremos? (v. 37) la respuesta es arrepentíos y sed bautizados. Algo inmediato  pero consecutivo. No se puede bautizar sin antes haber un arrepentimiento del pecado. Sin antes darnos cuenta de que nuestra situación era de bancarrota espiritual. Somos pecadores merecedores de la ira de Dios por nuestro pecado, somos pecadores incapaces de salvarse a sí mismos, las buenas obras no salvan, las religiones que inventamos no salvan, las riquezas que podamos acumular no nos libran de presentarnos el día de nuestra muerte delante de Cristo y ser declarados culpables y ser arrojados a lago de fuego que está preparado para Satanás. Pero por misericordia y por gracia Dios ha preparado un sustituto para nuestro castigo, Dios no elimina el castigo porque es Justo y sería una injusticia que el delito quedase sin castigo, pero aquellos que nos arrepentimos de nuestra vida, de lo que hemos hecho y miramos a Cristo el cordero que muere por nosotros recibimos un regalo. Este regalo es una declaración de justicia. Nosotros somos declarados justos a los ojos de Dios y Cristo es declarado culpable pagando por nosotros en la cruz del Calvario. Desde ese momento ya no vivimos una vida esclavos del pecado sino de servicio a Dios somos discípulos de Cristo, viviendo de ejemplo y Palabra.

Entonces si tú crees esto ya estás preparado para bautizarte para ser bautizado no en cualquier ideología sino en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Bautizarse en el nombre de alguien es identificarse con esa persona. En la época de Jesús, era muy común que los maestros bautizasen a sus discípulos como un rito de iniciación en su grupo era una manera de identificarse como seguidor de esa persona. Con Cristo el bautismo no es sólo una manera de identificarse con nuestro Señor Jesucristo sino con su Padre quien planeo la salvación desde antes de la fundación del mundo y con su Espíritu Santo que nos guía en nuestro día a día.

Continuará….

¿Qué significa ser cristiano? II: Ser discípulos.

¿Qué significa ser cristiano? II: Ser discípulos.

Continuamos con nuestro estudio de que significa ser cristiano….   

Haced discípulos (v. 19): Este es la orden de Cristo no es ir y hacer cristianos en referencia a animar a la gente a apuntarse a una nueva religión, ya hemos visto que Jesús es totalmente distinto de cualquier otro tipo, no es una nueva religión sino que la verdadera relación que alguien puede tener con Cristo, con su salvador es la de discípulo. Cristianos es una denominación externa (Hc. 11:26-30) usada por primera vez en Antioquía y lo que significa es del partido de los cristianos, cuando se pensaba en el mundo griego que los cristianos eran una ideología a la que uno podía afiliarse como a un partido político. Pero Jesús nunca quiso que esa fuera la concepción que tuviésemos de la relación que tiene que tener aquel que cree en Cristo con su señor. Ser cristiano es una etiqueta, un tag, una marca que nos identifica de una manera con Cristo. Hay millones de personas en el mundo que se identifican como cristianos. En España, por ejemplo, el 26% de la población se denomina cristiana católica y va como mínimo una vez al mes a la reuniones, ya sin contar los que se denominan católicos y no van. Esto en un país con 47 millones de habitante implica que hay al menos 12 millones que son cristianos “practicantes”. Así que hay muchos tan solo en España, hay mucha gente que tiene el tag, la etiqueta de cristiano, pero no todos los cristianos son discípulos de Cristo en cambio todos los discípulos de Cristo son cristianos.

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Ser cristiano es una etiqueta, un tag, una marca que nos identifica, de una manera que no nos compromete, con Cristo.

Jesús busca discípulos que se bauticen, que guarden sus mandamientos entre ellos el de congregarse unos con otros. Así que nuestra búsqueda para nuestra vida y la de aquellos que nos rodean no es convertirlos a una religión que se cuelguen la etiqueta de pertenecer a esta iglesia o a la otra. De se quiten la etiqueta de católicos y que se pongan la evangélicos sino que busquen el camino del discipulado de Cristo. Que se conviertan en discípulos del Maestro único que es Cristo, este es el llamado.

 

La única manera de conocer el incalculable valor de Cristo y de su reino es entregar nuestra vida entera para ser vivida en discipulado. Hay una llamada de Jesús a este estilo de vida “Venid a mí, todos los que estáis cansados y cargados, y yo os haré descansar” (Mt. 11:28) es un llamado a todas las personas que están desesperados, cansados de intentar salvarse a sí mismos, cargados por su propia bancarrota espiritual estas personas son invitadas a ir a Cristo con la promesa de que Él los va a hacer descansar. Pero cuando seguimos leyendo vemos que lo de descansar ya no aparece tan claro “Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí v. 29. Así que a las personas cansadas Jesús quiere que lleven un yugo, pero no cualquier yugo sino mi yugo. En el contexto que está hablando el yugo representa las enseñanzas que una personas tenía que obedecer, que cargar en su vida, y que provenían de los maestros que enseñaban la palabra de Dios. Debido a la mala interpretación y alteración y a las añadiduras a la ley de Dios el yugo, la enseñanza, de los fariseos era falta de fundamento y falsas el resultado era una enseñanza que hacían daño y mataban a aquellos que las practicaban. En contraposición a este yugo de los fariseos Jesús presenta su yugo sus mandamientos y enseñanzas que tienen que ser puestas en práctica en la vida del creyente, el cual es definido como un yugo fácil que transporta una carga ligera y para transportarlo tenemos un ejemplo viviente que es Cristo. Que sea fácil significa que es del tamaño adecuado, un yugo demasiado grande o pequeño hace daño en el cuello del animal que lo lleve, aunque el carro esté vacío. Que la carga sea ligera significa que podremos llevarla no sin esfuerzo, porque carga hay, sino que estamos capacitados para llevarla.

Así que cuando Jesús dice venid a mí, no lo hace para darnos una medalla o un reconocimiento sino para que seamos sus discípulos, llevemos la misma carga que él llevó, aprendamos de su humildad y mansedumbre, que prediquemos el verdadero evangelio del reino y guardemos sus mandamientos. En resumen, que seamos sus discípulos y sólo de esa manera de “hallar descanso para nuestras almas” Mt. 18:29.

             Un entendimiento puramente intelectual, decir que somos cristianos, nunca ha hecho un discípulo a nadie. La verdad aprendida de Cristo a través de su Palabra y de su ejemplo deben ser la forma de vida del discípulo genuino. Nuestra fe debe ser apropiada por el corazón, la mente y la voluntad para que uno permanezca o continúe en la verdad. Sólo entonces seremos discípulos de Cristo. Listos para caminar en fe por la vida siguiendo a nuestro maestro.

Continuará…..

¿ QUE SIGNIFICA SER CRISTIANO ? I

¿ QUE SIGNIFICA SER CRISTIANO ? I

Aunque vivimos en una cultura donde hay mucha influencia del cristianismo sigue siendo extraño oír a alguien que se define como cristiano. Sobre todo cuando somos jóvenes. Ser cristiano para aquellos que nos rodean es ser algo raro. Todos huyen de esa etiqueta. Cuando hablan de Dios o de la Iglesia siempre sacan alguna muletilla o comentario negativo/sarcástico para distanciarse y dejar clara su posición en contra de cualquier relación con el cristianismo.

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Cuando hablan de Dios o de la Iglesia siempre sacan alguna muletilla o comentario negativo/sarcástico para distanciarse y dejar clara su posición en contra de cualquier relación con el cristianismo.

Nosotros mismos que asistimos a la iglesia tenemos problemas para decir que somos cristiano y responder a una pregunta que nos pueden plantear. ¿Qué significa ser cristiano? Porque yo puedo afirmar que soy cristiano, pero ¿qué significa eso? ¿Qué diferencias hay entre alguien que se denomina cristiano y alguien que no?.

vamos a comenzar con una definición del propio Jesús. Después de morir, después de resucitar, después de aparecer en varias ocasiones a los discípulos Jesús va a subir al cielo. Pero antes de irse quiere dejarles claro cuáles deben ser sus prioridades en su labor apostólica. Y sus prioridades no deben ser hacer cristianos.

16 Pero los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había señalado. 17 Cuando le vieron, le adoraron; mas algunos dudaron.18 Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. 19 Id, pues, y haced discípulos detodas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, 20 enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo Mt. 28:16-20

             Jesús manda a sus discípulos que salgan de Jerusalén y que se vayan al norte, a Galilea y para ser más concisos a una montaña donde él se reunirá con ellos. Cuando lo ven  algunos aún dudan de que esa persona que están viendo sea el mismo Jesús que vieron clavado en una cruz. Jesús entonces se acerca y empieza hablarles. La enseñanza principal está en el versículo 19 y principio del 20. Esta enseñanza se encuentra rodeada por una promesa de Dios en el versículo 18 y final del 20. La promesa es “yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” porque “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra

Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra (v. 18): Esta autoridad es absoluta y soberana. Es un señorío sobre todo y es dada Cristo sobre “cielo y tierra”. El tiempo de la humillación de Cristo ha concluido y ahora el Padre lo ha exaltado sobre todo Fil 2:8-9. Cristo tuvo que humillarse (v. 7) “despojarse”. Después de esa obediencia que le lleva a la cruz (v. 8) el Padre lo exalta a los sumo (por encima de todas las cosas). El Padre le dio un nuevo nombre que es sobre todo nombre, el de Señor, que describe su naturaleza esencial y lo ubica más allá de todo el resto de la creación.  Esta es una prueba clara de sus deidad. Después de que Jesús vivió en la tierra, murió y resucito de entre los muertos su Padre lo exaltó y le dio autoridad como Señor sobre todas las cosas. Jesús mismo los dice cuando anima a los cansados y cargados a ir a Él. ¿Por qué a ir a él? “Todas las cosas me han sido entregadas por mi PadreMt. 11:27 ¿Qué cosas podemos ser más específicos sobre que le ha dado poder el Padre al hijo? Pues a lo largo de Mateo, hasta el capítulo 11 le ha dado poder sobre Satanás (4:1-11), los demonios (8:28-32), sobre enfermedades y dolencias (9:20-22; 9:1-8), los vientos y las olas (8:23-27), el cuerpo y el alma (9:1-8), sobre la vida y la muerte (9:18-19; 9:23-26) sus propios discípulos y la demás gente (cap. 10) autoridad para salvarlos (9.13) y juzgarlos (7:22-23).

Jesús puede hacer todas estas cosas por su relación única con el Padre “nadie conoce al Hijo sino el Padres ni nadie conoce al Padre sino el Hijo” Cristo es el único camino y salvador porque sólo Él conoce al originador de la salvación. Y sólo podemos conocerlo a través de quién se lo ha revelado. De aquí se desprende este llamado, Jesús no es cualquier maestro, no es como el resto de los líderes judíos o escribas, sino que es alguien único. Esta es una de las características de Cristo su extraordinaria unicidad. Que hace alusión a la cualidad de alguien que esta fuera del orden común, de alguien único. Cristo es único, no hay otro como él. No hay nadie que se pueda decir que es como Cristo, no hay nadie que se pueda comparar, ni Buda, ni Mahoma, ni Joseph Smith (fundador de los mormones) o cualquier otro. Él es único por eso es el único que puede salvarnos. También es el único que puede hacer este llamado a un grupo de hombres comunes como eran los discípulos para que prediquen el evangelio por el imperio Romano poniendo el fundamento de la iglesia y que a través de ellos saliera la revelación del N.T.

Esta extraordinaria unicidad de aquel al que se le ha dado autoridad sobre todo es necesaria para entender lo extraordinario del llamado porque es un llamado bajo la autoridad de aquel que es sobre todo.

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De aquí se desprende este llamado, Jesús no es cualquier maestro, no es como el resto de los líderes judíos o escribas, sino que es alguien único

Jesús encomienda a sus discípulos a ir por el mundo predicando el evangelio del reino de Dios basándose no en sus propias fuerzas, ni en su inteligencia, ni tampoco en su habilidad sino en el poder de Cristo. Un poder que les capacitará para hablar la Palabra correcta en el momento correcto y que les acompañará allá donde vayan “he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (v. 20) este realmente es el detonante de todo lo que ocurrirá en Hechos. Cristo acompaña a sus Apóstoles a lo largo de todo su ministerio y con ellos va su poder y autoridad sobre la vida y la muerte, sobre la naturaleza, sobre las autoridades. Por eso el evangelio puede crecer a pesar a toda la oposición que va a venir en contra de estos once hombres y más tarde Matías y Pablo. Jesús quiere rodear su mandatos de autoridad y poder para que ellos descansen en sus palabras. Les dice yo tengo autoridad sobre toda persona, elementos de la naturaleza y situación, no os envío sólo ante el peligro sino que mi poder irá con vosotros acompañándoos y cuidando de vosotros mientras hacéis discípulos bautizándolos y  enseñándoles a guardar todas las cosas.

 

Este sigue siendo el llamado de todos los discípulos hacer más discípulos así hasta que Cristo vuelva a buscar a su Iglesia. Nosotros seguimos con este llamado.

Continuará….

 

Manifestando a Cristo (Jn. 14:22-24)

Manifestando a Cristo (Jn. 14:22-24)

Durante la última cena nos encontramos en un momento de confusión para los discípulos. En las últimas semanas Jesús a anunciado su muerte hasta en cuatro ocasiones algo extraño, piensan sus discípulos porque tenían una concepción errónea de lo que era el reino de Dios. Además los discípulos se habían peleado entre ellos por quien era el mayor (Lc. 22:24-30) esta discusión los había llenado de orgullo hasta tal punto que nadie cogió el lugar del siervo más humilde para limpiar los pies de los demás con lo cual Jesús tuvo que coger este sitio lo que provocó una humillación más. Además Jesús anuncia que alguno de los que está allí lo va a entregar (Jn. 13:21-30) y Pedro lo negará hasta en tres ocasiones (Jn. 13:36-39). Ahora Jesús se encuentra explicándoles que Él se va a ir y que se vuelve con su Padre (Jn. 14) Todo esto hace que los discípulos de Jesús esté en un estado de perplejidad por eso Jesús usa este capítulo 14 para transmitirles confianza. Jesús les confirma que se irá pero volverá, que no les dejará huérfanos sino que enviará a un consolador que les acompañe para siempre.

sdj_predicaalnocreyente_01La pregunta de Judas está muy relacionada con el concepto de Reino de Dios que tenían los judíos, que era un reino como los del mundo, era un gobierno político donde se lograría la independencia de Israel y la restauración del reino de David con sus fronteras como Dios, creían ellos, había prometido. Ahora que ellos reconocen que Jesús era el Mesías este anuncia que se va a ir.

Entonces Judas va a realizar una pregunta humanamente muy lógica. ¡Qué mejor que el propio rey para anunciar la llegada del reino!. “Judas le viene a decir que si quieres que el mundo conozca que ha llegado el reino de los cielos porque te vas, no sería mejor quedarte y así que escucharan de tu propia boca esta buena noticia”. No es la primera vez que a Jesús le hacen esta pregunta. Cuando iba a llegar la fiesta de los Tabernáculos los hermanos de Jesús, hijos también de María, le dijeron que subiera a Judea y que hiciera allí las obras que estaba haciendo en Galilea argumentando que “nadie hace nada en secreto cuando procura ser conocido en públicoJn. 7:4 pero Jesús desestima su propuesta argumentando que su tiempo no ha llegado. El reino de Dios no se mueva bajo los mismo parámetros que el mundo, eso ya ha quedado claro en el sermón del monte donde no son los poderosos los bienaventurados sino los humildes, los que lloran, los ávidos de justicia siguiendo la lógica del reino, ahora Jesús explica que en el reino de Dios la manifestación de la llegada del Mesías no la va hacer el Mesías directamente sino aquellos que le aman.

Esta va a ser la respuesta de Jesús. Puede parecer que Jesús esté evitando la respuesta repitiendo algo que ya dijo anteriormente, la respuesta nos puede parecer que no es clara. Pero si estamos atentos a las palabras de Jesús podremos entender lo que está diciendo. Jesús les responde que sí se va a manifestar al mundo pero no de la manera que ellos esperan o consideran que fuera la mejor sino que Cristo se manifiesta al mundo a través de las vidas de los que le aman. Más adelante Jesús ampliará la definición diciendo que le serán testigos “me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaria, y hasta los confines de la tierra” Hc. 1:8  donde les explicará que son ellos 11 los que tienen que ir por el mundo predicando el evangelio del reino que predicaba Jesús, bautizando y enseñando a guardar los mandamiento de Cristo. Pero esto sólo lo pueden hacer las personas que aman a Cristo.

Entonces Jesús va a explicar quiénes son estas personas porque tienen la capacidad de mostrar a Cristo al mundo. Jesús vuelve a repetir la referencia a los que le aman. El tema del amor fue introducido por Jesús en 13:31-35 anunciando que el amor que tenían que tener entre ellos es el mismo que Jesús tenía por ellos. Ahora ante la pregunta de Judas Jesús va a realizar tres relaciones en cuanto a la persona que aman a Jesús.

Los que aman a Cristo guardan sus mandamientos.

Los que aman a Cristo son amados por el Padre.

Los que aman a Cristo reciben la morada del Padre e Hijo.

Esta es la razón última de porque pueden mostrar a Cristo porque Cristo mora junto al Padre en ellos. Así que cada persona que dice amar a Cristo tiene que entender la responsabilidad que tiene en su vida de manifestar a Cristo allí donde se encuentra. Jesús plante una descripción de estos creyentes que dicen amar a Cristo. Estas tres características no pueden ir separadas no se puede decir que amas a Cristo si no guardas sus mandamientos y no puedes ser amado por el Padre si no guardas los mandamientos del Hijo porque significaría que no amamos al Hijo.

La primera característica de aquel que manifiesta a Cristo es que guarda su Palabra: Este es un concepto que Jesús ya había recalcado y seguirá diciendo en otras ocasiones como en 15:14. La obediencia a su maestro es un rasgo esencial del discípulo 2 Ti. 2:3-5 Pablo escribiéndole a Timoteo describe la vida de un cristiano como la de un soldado que sólo vive para agradar a aquel que lo llamó. ¿Y cómo la guarda? Cumpliendo diligentemente con su Palabra.

La palabra que aquí se traduce como guardar que en griego es τηρέω no solo significa obedecer sino guardar, velar por algo, vigilar, conservar, reservar, retener y proteger. La idea de Jesús no es sólo que la persona que ama a Jesús conocer su Palabra y la pone en práctica sino que retiene sus mandamientos, vela por ellos para que no sean distorsionados por falsas enseñanzas, conserva la Palabra y se preocupa de transmitírsela con fidelidad a otros para que ellos también las guarden.

Hoy en día 2000 años después la manera que tiene el mundo de conocer a Cristo es a través de hombres y mujeres que aman a Cristo y que sigan predicando el evangelio del Reino, el mismo evangelio que predicaba Cristo. Romanos nos confirma que “todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo” pero también nos plantea tres preguntas “¿Cómo, pues, invocarán a aquel en el cual no han creído? ¿Y cómo creerán en aquel de quien no han oído? ¿Y cómo oirán sin haber quien les predique?Ro. 10:13-14 La predicación es necesaria para la evangelización porque si no de qué manera puede una personas oír las buenas nuevas del evangelio. Sea en un lugar público, en la radio, en una iglesia o en una conversación es siempre a través de la presentación del evangelio la manera a través de la cual una persona puede llegar a conocer a Cristo y su salvación.

2 Ti. 2:1-2 Nos muestra un ejemplo de ello ya que hay incluidas hasta 4 generaciones de personas que oyen la Palabra, la guardan y la transmiten a otros. Lo que Timoteo debe transmitir a otros es la Palabra que oyó de Pablo, no lo que oyó en otro lado sino lo que oyó de la boca del Apóstol debe transmitir a hombres fieles los cuales deben ser fieles para oír el mensaje y transmitir a otros. Esta es la manera en que se transmite el evangelio a través del tiempo, aquellos que oyen la Palabra de Dios la guardan y la transmiten a otros. Cuando alguno la oye y la distorsiona realmente está deshonrando a Dios.

Si decimos que amamos a Cristo debemos ser discípulos comprometidos con guardar su Palabra, con conocer y obedecerla pero también con preservarla y enseñarla a otros. En contraposición tenemos al que no ama a Cristo cuya identificación es que no guarda la Palabra de Dios (v. 24) y por asociación tampoco es amado por el Padre ni recibe la morada del Padre y el Hijo. Da igual que se haya puesto la etiqueta de hombre piadoso, da igual las obras que haga, da igual el aprecio que el mundo tenga y da igual que el mundo lo considere un hombre o una mujer buenas porque si no guarda la Palabra de Cristo no le ama. El infierno está lleno de hombres y mujeres que han hecho muy buenas obras y piadosas y consideradas referentes en cuanto a bondad e integridad por el mundo. Pero si no ama a Cristo no puede guardar los mandamientos ni ser amados por el Padre ni tener a Padre e Hijo haciendo morada en su vida.

La segunda característica de la personas que manifiesta a Cristo es que es amado por el Padre: El amor es la relación natural entre el Padre y el Hijo. Cuando Jesús se bautiza Mt. 3:17 Una voz sale del cielo y dice “este es mi hijo amado de quien tengo complacencia” la palabra complacencia indica deleitarse, complacerse, estar contento o satisfecho con una persona. El Padre ve al hijo y lo ama se deleita en Él. Por otro lado el hijo ama al Padre Jn. 14:31 y por lo tanto obedece para que en esa obediencia sea evidente el amor entre ellos. El que ama a Cristo participa de ese amor un amor que lleva a amar y ser amado como Dios ama. Cuando somos reconciliados con el Padre a través de la obra de Cristo recibimos ese amor de Dios. La imagen es la del hijo pródigo. El cual cuando regresa a casa disfruta del abundante amor del Padre. El Padre no ha dejado de amarlo nunca, pero sólo cuando hay reconciliación el hijo pródigo puede disfrutar del amor del Padre.

Pero esto nos puede llevar a pregunta, ¿acaso no dice la Biblia que Dios ama al todo el mundo, incluido a los millones de pecadores que no le conocen?, Ro. 5:8; Jn. 3:16 nos dice que de tal manera amó Dios al mundo que dio a su hijo en sacrificio. Con lo cual entendemos que Dios ama a los pecadores y no quiere que se vayan a una eternidad de perdición. Tenemos que diferenciar, entonces, que aquí habla de un amor distinto. Existe un amor general de Dios por la creación, por el ser humano. El amor de Dios por la humanidad pecadora se muestra en el hecho de que Dios es misericordiosos al tener paciencia por la humanidad y no querer que los pecadores se pierdan Ro. 5:8Pero Dios demuestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”; 2 Pd. 3.9es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento”. El amor general de Dios por la humanidad es ocasión para salvarse.

Pero ahora Jesús no se está refiriendo al amor general de Dios por la humanidad sino a un amor específico de Dios por aquellos que aman a Cristo Jn. 1:12-13 Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre” son amados como hijos algo que los inconversos no pueden ser. Aquellos que creen en el evangelio y aman a Cristo siendo reconciliados con Dios son considerados Hijos de Dios y reciben un amor por parte del Padre como hijos amados. No porque Dios nos ame más o diferente sino porque hay reconciliación y perdón de pecados. Aquellos que aman a Cristo, que son los que guardan sus mandamientos, son amados por el Padre como hijos. Con el amor que el Padre ama a Jesús.

El que ama a Cristo recibe al Padre y al Hijo: La palabra que aquí se una para morada es la misma que Jesús usa en el versículo 2 para referirse a la casa de su Padre donde hay muchas moradas donde llevará a los suyos para estar con Él. Así que el concepto es una residencia permanente.

Aquel que le ama recibirá al Padre y al Hijo que residirá en su vida de manera permanente. Este texto completa a toda la trinidad en la vida del creyente ya que en v. 16 Jesús iba a rogar al Padre que enviará al Espíritu Santo a la vida de sus discípulos. Ahora no sólo es el E.S. sino también el Padre y el Hijo.

La idea que Jesús quiere transmitir ya la ha dejado antes reflejada “¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os digo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí es el que hace las obrasJn. 14:10 Jesús quiere decir ahora que de la misma manera que el Padre ha estado con el Hijo acompañándolo y obrando a través de Él siendo manifestado por palabras y obras de Jesús aquel que ama a Cristo recibe durante toda su vida la compañía del Padre y del Hijo a través de la obra del Espíritu Santo guiándolo y manifestándose al mundo a través de su vida. Este es el punto a dones Jesús quiere llevarles. La respuesta a la pregunta. Cristo se manifiesta al mundo a través de la vida de aquellos que le aman. No es un hecho de incapacidad no es que Cristo no pueda expandir Su Reino y las buenas noticias sin el hombre. Dios no nos necesita para nada. Es su soberanía y Su gracia la que permite que seamos parte de Su Plan.

Esta es una verdad que debería llenarnos de gozo y hacernos temblar. Debería llenarnos de gozo porque que personas pecadoras que sólo merecíamos la muerte tengamos el privilegio de que Cristo se manifieste al mundo a través de nuestra es motivo para que estemos agradecidos a Dios por toda la eternidad. En la época de Jesús el recibir en casa a una persona destacada era motivo de honra en Lc. 7 tenemos la historia del centurión romano que tiene un siervo enfermos y cuando Jesús quiere ir a su casa la respuesta de este hombre es “Señor no soy digno de que entres bajo mi techo” es un honor tan grande que me doy cuenta de que no soy digno de tal hecho. De la misma manera deberíamos sentirnos nosotros personas no dignas de que un Dios todopoderoso y creador y de su Hijo Salvador hagan morada en nosotros.

Por otro lado nos debe hacer conscientes de nuestra responsabilidad de manifestar a Cristo, su evangelio y su reino, al mundo. Allí donde nos encontramos nosotros somos discípulos de un Maestro que nos ha mandado ir por el mundo haciendo otros discípulos (Mt. 28:16-30). La vida que un Hijo de Dios vive ya no la vive para el mismo sino para ser siervo de justicia, siervo de Cristo manifestando la urgencia por arrepentirse porque el reino de Dios se ha acercado.

Conclusión práctica

Deberíamos hacer una reflexión en nuestra vida: ¿Estoy manifestando a Cristo allí donde Dios me ha puesto? ¿Ven otros a Jesús a través de mi vida? Hc. 4:13reconocían que ellos habían estado con Jesús” veían sus vidas, las Palabras que habían hablado y la conclusión lógica es pensar que Jesús tiene alguna relación con ellos. ¿Es mi vida un reflejo de la obra de Cristo? ¿Cómo iglesia local grupo de personas que aman a Cristo, reflejamos a Cristo en nuestra comunidad, en nuestro pueblo? Cuando nos ven, nos oyen piensan de nosotros  “estos han estado con Jesús”. ¿Qué piensan nuestros vecinos de Cristo a través de nosotros?

 

¿Por qué la Biblia? IV La necesidad.

¿Por qué la Biblia? IV La necesidad.

Empezamos este estudio haciéndonos una pregunta ¿podemos conocer a Dios? Llegábamos a la respuesta de que sí podemos, porque Él se ha mostrado a nosotros. En el siguiente estudio veíamos como Él se había mostrado a lo largo de la historia hasta llegar a la revelación definitiva que es la Biblia.

Pero entonces podemos llegar a una pregunta ¿Por qué importa lo que diga la Biblia? Lo que creemos de la Biblia va a determinar cómo vamos a ver el resto de nuestra realidad. Lo que creamos de la Biblia determinará lo que creemos de Dios, de Jesús, de la Iglesiapsicologia, de nuestra sociedad de nuestra familia. Responder a esta pregunta es de vital importancia.

Así que empezamos con la autoridad que Dios le había dado, que es la misma que si Dios pronunciase hoy sus palabras. Así que desobedecerla o rechazarla es desobedecer y rechazar a Dios.

Hoy nos vamos a plantear la necesidad que como seres humanos tenemos de la Palabra de Dios.

NECESIDAD

La necesidad de la Palabra de Dios se puede definir como sigue: Tener necesidad de la Palabra de Dios quiere decir que necesitamos la Biblia para conocer el evangelio, para mantener la vida espiritual y para conocer la voluntad de Dios, pero no la necesitamos para saber que Dios existe ni para saber algo en cuanto al carácter de Dios y sus leyes morales.

La Biblia es necesaria para conocer el evangelio: (Ro. 10.13-17) Esta afirmación sigue la siguiente línea de razonamiento: 1. Da por sentado que uno debe invocar el nombre del Señor (de Cristo) para ser salvo. 2. Una persona sólo puede invocar el nombre de Cristo si cree en Él. 3. Nadie puede creer en Cristo a menos de que alguien le hable de Cristo. En conclusión, la fe que salva viene por el oír el mensaje del evangelio que viene a través del mensaje de Cristo.

La salvación sólo llega a través de Cristo, no hay otro camino que creer Jn. 3.18El que cree en Él no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”. La Biblia es necesaria para nuestra vida porque es necesaria para la transmisión del evangelio. ¿Cómo conoceremos el evangelio si tenemos a la Biblia para que nos lo muestre? es el punto de partida. No es posible llegar a tener una fe que salva aparte del conocimiento específico de las palabras de la promesa de Dios.

La Biblia es necesaria para mantener la vida espiritual: Jn. 4.4  “No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios” Nuestra vida espiritual se mantiene mediante la alimentación regular con la Palabra de Dios de la misma manera que el pan (alimentos comunes) nos mantiene físicamente. De esta manera descuidar este encuentro regular con la Palabra de Dios es perjudicial para la salud espiritual. Dt. 32.47Porque no es una palabra inútil para vosotros; ciertamente es vuestra vida. Por esta palabra prolongaréis vuestros días en la tierra adonde vosotros vais, cruzando el Jordán a fin de poseerla.”. Pedro la compara con la leche que toma un recién nacido 1 P. 2.2. La Biblia es necesaria para mantenernos y crecer espiritualmente, porque sólo ella tiene el poder para hacerlo.

La Biblia es necesaria para el conocimiento certero de la voluntad de Dios. Cuando hablábamos de la revelación de Dios veíamos que existe una revelación natural que nos informa acerca de la existencia de Dios. Pero esta revelación natural es limitada y no puede informarnos acerca de la voluntad de Dios. ¿Qué es lo que Dios quiere para el ser humano? Si no hubiera Palabra de Dios escrita, no podríamos tener certeza en cuanto a la voluntad de Dios por otros medios tales como la conciencia, el consejo de otros, el testimonio interno del Espíritu Santo. Todo esto puede darnos una aproximación a la voluntad de Dios más o menos confiables, pero no pueden lograr una certeza.

En cambio la propia Palabra de Dios afirma Dt. 29:29. Dios nos ha revelado sus palabras para que podamos obedecer sus leyes y por consiguiente hacer su voluntad. (Sal. 119:1; Sal. 1:1; 1 Jn. 5:3) Para tener conocimiento cierto de la voluntad de Dios, entonces, debemos buscarlo mediante el estudio de la Palabra. Por consiguiente, el conocimiento de Dios y la creación  que se obtiene de la Biblia se puede usar para interpretar correctamente la creación que nos rodea. Podemos decir que necesitamos la revelación especial para interpretar correctamente la revelación general.

La Biblia no es necesaria para saber algo acerca de Dios. Sin la Biblia podemos llegar a algún conocimiento de Dios. Podemos obtener conocimiento de la existencia de Dios y de algunos de sus atributos. Sal. 19:1 Mirar el firmamento es ver la evidencia del poder infinito, sabiduría e incluso belleza de Dios; es observar un testigo majestuoso de la gloria de Dios. A través de elementos naturales cotidianos Dios sigue mostrándose “y sin embargo, no dejó de dar testimonio de sí mismo, haciendo bien y dándoos lluvias del cielo y estaciones fructíferas, llenando vuestros corazones de sustento y de alegríaHc. 14:16-17. Las estaciones, la comida que produce la tierra y la alegría de corazón de las personas dan todas testimonio del hecho de que su Creador es un Dios de misericordia, de amor e incluso de alegría. Estas evidencias de Dios están en toda la creación que nos rodea para que las vean los que están dispuestos a verlas. (Ro. 1:19-21) la creación de Dios, el poder y su existencia es evidente pero a través de “inútiles razonamientos” se extravían y se le oscurece “su insensato corazón”.

No sólo la existencia sino también la moral de Dios Ro. 2:14-15 la conciencia de los que no creen les da testimonio de las normas morales de Dios, pero a veces esta evidencia de la ley de Dios en el corazón de los que no creen es distorsionada o se suprime. El conocimiento para dar conciencia derivado de tales fuentes nunca es perfecto, pero es suficiente para dar conciencia a las demandas morales de Dios a toda la humanidad.

En resumen, la revelación natural de Dios nos permite conocer algunas aspectos como su existencia o moral pero es sólo a la través de la revelación especial a través de su Palabra como podemos conocer la voluntad de Dios. Saber que somos pecadores y necesitamos arrepentirnos para ser perdonados por Dios. Saber que sólo Cristo puede darnos vida a través de su sacrificio. Además de decirnos como vivir vidas que den gloria a un Dios que ha dado tanto por nosotros. Esta es la necesidad de la Escritura. Es necesaria porque por nosotros mismos no podríamos llegar a saber ninguna de esas cosas.

Te exalto (Sobre la Tierra)


Canto para Dios

melodía

TE EXALTO (sobre la Tierra)
Eclesiástico 36, 17; filipenses 2, 9-11
  DOM      FAM SOLM              DOM LAm
/:Sobre la tie     rra, tu eres Señor
     FAM    SOLM     DOM
y exaltado sobre todo Dios:/

                          SOLM
/:Te exalto, te exalto,
        FAM        SOLM  DOM
Te exalto mi Señor:/

DOM      FAM SOLM           DOM LAm
/:Sobre mi vi       da tú eres Señor
  FAM    SOLM     DOM
y exaltado sobre todo Dios:/

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